El nuevo presidente surcoreano Yoon Suk-yeol: novato, antifeminista y de 'mano dura'

Yoon Suk-yeo parece dispuesto a virar el rumbo de Corea del Sur, abogando por abandonar la delicada diplomacia y mostrar firmeza ante Corea del Norte

  • Yoon Suk-yeol. Foto: Lee Jin-man/AFP.

Claire Lee/AFP
Seúl, Corea del Sur

El nuevo presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, es un novato en política que se dio a conocer como fiscal de investigaciones de corrupción de alto perfil y que se destacó en campaña por su antifeminismo y su promesa de mano dura contra Pyongyang.

El conservador de 61 años parece dispuesto a virar el rumbo de la 10ª economía mundial, especialmente en la faceta diplomática, abogando por abandonar años de delicada diplomacia y mostrar firmeza ante Corea del Norte.

Tras ganar las elecciones presidenciales con el menor margen de la historia surcoreana, Yoon ya dio marcha atrás en algunas de sus promesas más controvertidas de campaña, como abolir el ministerio de Igualdad de Género.

Pero su falta de experiencia política puede ser costosa ante una Asamblea Nacional dominada por el opositor Partido Democrático que controlará todas sus políticas.

Nacido en Seúl en 1960, Yoon estudió derecho y jugó un rol clave en la condena de la antigua presidenta Park Geun-hye por abuso de poder.

También, como fiscal general del país en 2019, encausó a un alto asesor del presidente saliente Moon Jae-in por fraude y sobornos en un escándalo que manchó la imagen del gobierno.

Estas acciones llamaron la atención del conservador Partido del Poder del Pueblo, que empezó a cortejarlo. A la postre, Yoon ganó las primarias de la formación y se erigió en candidato presidencial.

Yoon se convirtió en el "ícono" de los conservadores porque era "visto como la mejor persona para derrotar al candidato del Partido Democrático, a pesar de su falta de experiencia política", según Gi-Wook Shin, profesor de sociología en Stanford.

"Esto no es un buen augurio para la democracia coreana dado que esperamos más polarización", añadió.

Política conflictiva

La política surcoreana suele ser conflictiva y repleta de escándalos, con numerosos presidentes encausados por corrupción tras dejar el cargo.

A pesar de su rol en la caída de la presidenta Park, de su mismo partido, Yoon causó furor entre los votantes conservadores ofreciendo una oportunidad de "venganza" contra Moon e incluso amenazó con investigar al presidente saliente por unas "irregularidades" que no especificó.

La mujer de Yoon llegó a decir que sus críticos serían encausados si él ganaba porque esta es "la naturaleza del poder", según unos comentarios grabados tras una batalla judicial.

Esto sugiere que "él y su esposa están más que dispuestos a iniciar vengativas investigaciones legales contra sus oponentes políticos", dijo Keung Yoon Bae, profesor de estudios coreanos en el Georgia Institute of Technology.

La última acción de la administración saliente fue aprobar una reforma legal para quitar a los fiscales parte de su poder, un movimiento ampliamente visto como un intento de evitar ser objeto de investigaciones tras dejar el ejecutivo.

Ataques preventivos

Sobre Corea del Norte, Yoon amenazó con lanzar ataques preventivos de ser necesario, algo que los analistas consideran poco realista.

El líder norcoreano, Kim Jong Un, dijo en abril que tomaría medidas para desarrollar "nuestras capacidades nucleares a un ritmo más rápido", lo que analistas señalan como una respuesta a la dura postura de Yoon.

El nuevo gobernante indicó en una ocasión que pretende adquirir otro sistema de misiles estadounidense THAAD, lo que podría generar una represalia económica de China, el principal socio comercial de Corea del Sur.

"Su falta de habilidad política influirá el campo de la política internacional", comentó a AFP Minseon Ku, profesora de ciencias polícicas de la Universidad Estatal de Ohio.

Hasta ahora, el campo de Yoon "parecía que se limitaba a copiar y pegar frases de política exterior de los discursos de presidentes republicanos estadounideses", señaló.

También tuvo varias metidas de pata en la campaña, como cuando elogió a un exdictador surcoreano o despreció el trabajo manual y a los africanos.

"La próxima presidencia llega en un momento de transición en el mundo", en especial con la invasión rusa a Ucrania, señaló a la AFP Karl Friedhoff del Consejo de Chicago sobre Asuntos Mundiales.

"Eso significará plantearse retos difíciles sobre compensaciones que Corea del Sur no ha tenido que  hacer en el pasado. ¿Estará Yoon listo para esa tarea?", cuestionó.