Activistas celebran prohibición de niños toreros en Perú

AP
Lima, Perú

Activistas contra la tauromaquia celebraron el viernes en Perú una prohibición ordenada por la justicia para la formación de niños toreros y su participación en corridas, muy populares en el país, siguiendo una recomendación emitida por las Naciones Unidas.

“Es importante que las instituciones peruanas ratifiquen que estos espectáculos son violentos, nadie fiscaliza estos eventos donde se expone a los niños, incluso se hace concursos con ellos”, dijo a The Associated Press Kelly Maguiña, una contadora y activista del grupo Acho sin Toros.

La decisión del segundo juzgado constitucional de Lima conocida en la víspera declaró fundada la demanda iniciada por activistas en 2017 y ordenó además que el gobierno fiscalice las corridas para verificar si existe “alguna clase de explotación laboral infantil” y que inicie proyectos para evitar la enseñanza con “contenido violento” que perjudiquen el desarrollo de los niños.

No obstante, el juez constitucional Jonathan Valencia declaró infundada una parte de la demanda donde se pedía prohibir su ingreso a los espectáculos taurinos.

Jorge Flores, del grupo Perú Antitaurino, indicó que la decisión es “incompleta” porque se permite que los pequeños asistan a los espectáculos, a los que calificó de “torturas”.

Los activistas presentaron un amparo pidiendo se ejecute una recomendación del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas a Perú que pidió prohibir la formación de niños como toreros y su participación en las corridas porque los expone a posibles accidentes y a “la extrema violencia de la tauromaquia”.

La decisión fue recibida con desagrado por quienes están a favor de los espectáculos taurinos. Fernando Rubio, de la Escuela Taurina de Lima, le dijo al diario local El Comercio que los niños se forman como toreros con autorización de sus padres y que al inicio torean a becerros.

Los simpatizantes de las corridas de toros son abundantes en Perú, sobre todo en los Andes. La costumbre empezó con la llegada de los españoles en el siglo XVI.

Antes de la pandemia se hacían alrededor de 540 corridas de toros al año en Perú, la mayor cifra de toda América Latina, según la Agenda Taurina, la mayor guía de toros del país.

Los defensores de los animales piensan que en realidad las corridas de toros junto a las peleas de gallos son una crueldad anacrónica en una época donde los animales también tienen derechos.