Lasso avanza su prioridad de vacunar a 9 millones en 100 días de Gobierno

  • Guillermo Lasso, presidente electo de Ecuador.

EFE
Ecuador

El presidente electo de Ecuador, Guillermo Lasso, avanzó que su prioridad será cumplir con su promesa electoral de vacunar a 9 millones de personas contra la covid-19 en los primeros 100 días de Gobierno, y destacó que combatir la "pobreza" y el "desempleo" se suman a sus prioridades más inmediatas.

"Es fundamental el proceso de vacunación y comenzaremos probablemente en esta semana a definir los nombres para llevar a cabo ese proceso de vacunación, para lograr la meta de 9 millones de ecuatorianos en los primeros 100 días de Gobierno", manifestó el político centroderechista en una comparecencia de prensa en un hotel de Quito.

Allí, ante un centenar de periodistas, manifestó su disposición a la unidad nacional para combatir las cuatro crisis que -dijo- afectan al país: la sanitaria, la económica, la moral y la de seguridad ciudadana.

"Todos los movimientos políticos del Ecuador están desde ya invitados a formar parte de un gobierno de unidad, sin sectarismos, pensando en el bien común y en el interés de solucionar los más graves problemas de la sociedad ecuatoriana, el hambre, la pobreza, la falta de empleo y la falta de oportunidades", indicó.

De 65 años, Lasso ganó el balotaje de este domingo en Ecuador frente al candidato correísta Andrés Arauz, con la práctica totalidad de las actas escrutadas, que le conceden una ventaja de 52.35% frente a 47.62%.

Residente en Guayaquil, donde nació, se desplazó esta tarde a la capital para agradecer el apoyo ciudadano que ha tenido en la Sierra Andina y en la Amazonía, que le permitieron la victoria.

"He venido este primer día a la ciudad de Quito, la ciudad donde nació mi padre, para de manera particular agradecer a los quiteños, agradecer a Pichincha, agradecer a la Sierra ecuatoriana, agradecer a los pueblos y nacionalidades indígenas, que nos dieron su soporte su apoyo su respalda de manera arrolladora".

Lasso ganó en 17 provincias de las 24 del país, ninguna de ellas de la costa, donde se impuso el correísmo.

Acompañado de su mujer, acompañante permanente en sus desplazamientos, agradeció tanto a sus votantes como a los que no votaron por él ("todos forman parte del Ecuador del encuentro"), y aseguró que el suyo será un gobierno para 17 millones de ecuatorianos.

"Mis brazos están abiertos para toda la sociedad civil ecuatoriana, abiertos a los líderes políticos del Ecuador sin excepción absolutamente de nadie. El momento que vive el Ecuador requiere un gobierno de unidad y un gobierno de unidad no es un gobierno donde el presidente hace lo que le parece como si el adquiriera la propiedad del Estado ecuatoriano", abundó.

Preguntado por los medios, aseguró no tener aún ningún nombre para su futuro gabinete de gobierno, y que por el momento sólo ha dado instrucciones para organizar el comité de traspaso de funciones.

También reconoció haberse "sorprendido" de la llamada que le hizo la noche del domingo su rival, Arauz, un gesto que a su juicio refuerza la "institucionalidad" en el país andino.

"Tengo que reconocer que me sorprendió positivamente una actitud democrática que ayuda a la consolidación de las instituciones democráticas en Ecuador", valoró Lasso, que se mostró abierto al diálogo con todos los partidos para rescatar al país de la crisis.

Y aseguró haberle comunicado que su gobierno no tendrá "una lista de perseguidos", como denuncian los correístas del actual gobierno de Lenín Moreno, pero que "la justicia actuará de forma independiente" para todas las cuestiones que tengan que ver con la corrupción, un problema en el que hoy replanteó su propuesta de internacionalizar con la ayuda de la ONU.