Miles de cubanos en Latinoamérica se suman a las caravanas de migrantes que se dirigen a la frontera de EEUU

  • Migrantes cubanos hablan con un agente de migración este viernes al llegar a la Aduana de Agua Caliente (Honduras), fronterizo con Guatemala. En este punto fronterizo se encuentra una caravana migrante convocada por redes sociales y que salió el martes de San Pedro Sula, en el norte hondureño. EFE/ Gustavo Amador

EUROPA PRESS
Madrid

Miles de cubanos han comenzado a unirse a las caravanas de migrantes que parten de Latinoamérica hacia la frontera sur de Estados Unidos para solicitar asilo, según ha informado el diario 'Nuevo Herald'.

Desde países como Paraguay y Chile, migrantes cubanos se han unido a las caravanas de migrantes que parten de la zona. En Surinam, sin embargo, la tensión ha aumentado debido al cierre de fronteras a causa del coronavirus.

"Vine hace tres años con mis hijos y mi marido. Vinimos de Cuba escapando de la miseria, pero la situación aquí es la misma. Sin trabajo ni asistencia vivimos en un vecindario con drogas y violencia", ha manifestado Janet Figueroa, que se ha unido a la caravana en Surinam, donde hay unos 500 migrantes cubanos viviendo en campamentos.

Surinam, como Guyana, permite a los cubanos entrar sin restricción alguna, por lo que se han convertido en los últimos años en los dos puntos de entrada de migrantes que quieren trasladarse en última instancia a Estados Unidos, Chile y Uruguay.

Figueroa, de 36 años, viaja con su marido y sus dos hijos. Actualmente ha solicitado al Gobierno de Guyana un permiso para poder trasladarse "en busca del sueño americano". "No queremos hacer daño a nadie. Solo queremos llegar a Estados Unidos y unirnos a nuestros familiares", ha explicado.

El Gobierno de Surinam ha dado asistencia humanitaria a los migrantes cubanos y ha solicitado ayuda técnica al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados y Cruz Roja, así como a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Por el momento, ha suspendido los vuelos procedentes de Cuba y Haití para frenar el flujo migratorio.