JUSTICIA

Condenado en Japón el "barón del bitcóin" a dos años y medio de cárcel

AFP
Tokio

Un tribunal de Tokio condenó este viernes al francés Mark Karpelès, conocido como "el barón del bitcóin", acusado de malversación, a dos años y medio de cárcel en suspenso.

La pena está muy por debajo de los diez años de cárcel requeridos por el fiscal contra quien dirigió hasta su quiebra en 2014 la empresa MtGox, que se convirtió en la mayor casa de intercambio de bitcoines en el mundo. 

Karpelès, de 33 años, se había declarado no culpable. Comparecía por abuso de confianza por haber manipulado presuntamente datos informáticos y desviado fondos comerciales "con el objetivo de cubrir gastos personales, faltando a las obligaciones de su cargo", según la acusación.

Fue absuelto del cargo de desvío de fondos.

Los hechos imputados a Karpelès salieron a la luz en una investigación sobre la desaparición repentina de cientos de miles de bitcoines.

MtGox había sido, según su responsable, víctima de un ataque informático, lo que varias investigaciones en el extranjero parecen confirmar.

El tribunal diferenció entre los cargos y finalmente solo retuvo el de falsificación de datos informáticos por creación de una falsa moneda virtual, con "voluntad manifiesta de disimulación".

Este acto, "teniendo en cuenta la suma considerable en juego, afectó mucho la confianza de los usuarios", estimaron los jueces.

Mark Karpelès "abusó de sus conocimientos como ingeniero informático y de su posición y autoridad", detallaron.

Sin embargo, "el veredicto lo ha absuelto totalmente de las sospechas de enriquecimiento personal y esto es muy importante", dijo a la AFP su abogado, Nobuyasu Ogata, la principal preocupación de su cliente, según él.

La fiscalía acusaba a Karpelès de haber efectuado múltiples transferencias de dinero desde la cuenta de su empresa hacia su cuenta bancaria para gastos personales, haciéndolos pasar por préstamos a corto plazo sin contrato ni intereses.

El tribunal estimó no obstante que, con este dinero, pagaba numerosos gastos de funcionamiento de la compañía y no abusaba indebidamente de fondos de la sociedad.