A DISTANCIA
Ucrania y su lucha
Todo empezó porque el presidente ucraniano, Viktor Yanukovich no quiso firmar, en noviembre pasado, un acuerdo que se venía discutiendo con la Unión Europea, al tiempo en que estaba bajo la presión de que su gobierno tomara más medidas a favor de la democracia. En su lugar, decidió firmar un acuerdo con Vladimir Putin, al aceptar un préstamo de 15 mil millones de dólares, además de una rebaja en los precios del gas importado desde el territorio ruso, “un acuerdo energético que Putin aseguró que no revisará ni siquiera si el gobierno ucraniano cambiara de signo”. Ucrania, al igual que muchas de las exnaciones socialistas que se encontraban bajo el dominio “imperialista” de Rusia Comunista, enfrenta las dudas sobre si “deben” permanecer bajo la influencia rusa, a pesar de haberse convertido en “naciones independientes”. Los cambios políticos conllevan cambios económicos y en Europa, actualmente, varios Estados están sometidos a las variables. El gobierno, ante su presionante situación económica, trató de buscar un respiro. Se presentó en el panorama el Fondo Monetario Internacional, más sus condiciones, hecho que Putin aprovechó para dar su muy generosa oferta sobre el préstamo y la venta de gas a precio preferencial. Ucrania, durante siglos, estuvo controlada por Moscú y el gobierno ruso ve a Kiev como “vital” para los intereses rusos, y sigue viéndolo de la misma manera. Víctimas y dimisiones Las manifestaciones han causado cinco muertes y 300 heridos, las protestas no se detienen y el gobierno de Yanukovic ya no sabe qué hacer para mantenerse a flote. La oposición no solo ha logrado la renuncia del primer ministro Nikolai Azarov, sino también la derogación de varias leyes “dictatoriales”, aprobadas con rapidez, en búsqueda de medidas para controlar la situación en las calles. Moscú asegura que “Rusia no va a interferir en ese país, que en su opinión no necesita intermediarios”. El representante de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, anunció un grupo de expertos que analizará “las diferentes interpretaciones y malentendidos”. Todo cambiará con la caída de Yanucovich porque los opositores ya son más poderosos y están imponiendo sus metas: alejarse de sus vecinos. La UE les dará la bienvenida.

