JERUSALÉN
Obispos de Tierra Santa piden que se actúe contra el muro israelí en Belén
ESTÁ PREVISTO QUE EL TRIBUNAL SUPREMO DE ISRAEL SE PRONUNCIE ESTE MIÉRCOLES SOBRE LA CUESTIÓN
Los Obispos de la Coordinadora por la Tierra Santa instaron hoy a los gobiernos de sus países a actuar para que Israel no construya un muro que segregará tierras de 58 familias y de la Iglesia católica en el valle de Cremisán, cercano a la ciudad de Belén. Está previsto que el Tribunal Supremo de Israel se pronuncie este miércoles sobre la cuestión, después de que los afectados acudieran a la Justicia judía al verse incapaces de elevarlo a otro tipo de cortes, incluidas las internacionales. Israel pretende con su construcción unir los asentamientos de Gilo y Har Gilo, levantados después de 1967 y por tanto considerados ilegales por la ley internacional. "Como obispos de la Coordinadora por la Tierra Santa hacemos un llamamiento para que se garantice la justicia en el Valle de Cremisán, cerca de Belén", afirman los purpurados en un comunicado enviado a los medios a través de fuentes palestinas. En este sentido, la nota subraya que "los planes de Israel deberían ser abandonados" para evitar el dolor y la angustia de la población, que los firmantes dijeron haber constatado en un viaje a la zona en disputa. "Durante nuestra reciente visita a Tierra Santa pudimos reunirnos con muchas familias de Bet Yala (la población más afectada) y tener, así, conocimiento de su dolor y angustia", explicaron. "Se enfrentan a la amenaza de pérdida de su tierra y de sus medios de vida ya que el proyectado muro de seguridad destruirá viñedos, olivares y huertos, y les separará de sus tierras", agregaron. Aunque los obispos reconocen "el derecho del Estado de Israel a la seguridad y a tener sus fronteras seguras", insisten en que sus planes se desvían de la denominada "Línea Verde", trazado internacionalmente admitido que separa Israel de los territorios conquistados en la Guerra de los Seis Días. "Más de tres cuartas partes del trazado previsto por el muro cae fuera de la Línea Verde y es ilegal, de acuerdo con una opinión consultiva de referencia de la Corte Internacional de Justicia, así como una violación flagrante de la Convención de Ginebra y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos", afirma la nota. "Instamos a nuestros gobiernos a que animen a Israel a cumplir con la ley internacional. Nos preocupa profundamente, como ya hemos manifestado repetidamente, que este muro planificado para la seguridad sea para consolidar zonas de asentamientos y para separar de forma permanente Belén respecto de Jerusalén", concluye. Entre los obispos firmantes, que también pide una oración para una paz justa en Tierra Santa, destacan el Arzobispo Stephen Brislin, de Sudáfrica, su colega de Gales e Inglaterra, arzobispo Patrick Kelly, el obispo estadounidense Richard Pates y el obispo de Urgell y copríncipe de Andorra, Joan-Enric Vives.

