SUIZA
Oposición siria decide no negociar con el gobierno
INSISTE EN QUE LA ÚNICA SALIDA AL CONFLICTO ES LA SALIDA DE ASSAD
En la víspera del inicio de las negociaciones de paz para Siria, la oposición al Gobierno de Bachar Al Asad, cuya familia ha dirigido el país durante más de cuarenta años, dejó claro que su salida no es negociable. “El mundo está convencido de que el régimen no puede mantenerse (en el poder), que es parte del pasado. Si Al Asad pudiese seguir dirigiendo Siria, esta conferencia no tendría lugar”, declaró hoy en su primera comparecencia ante la prensa en Ginebra el presidente de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), Ahmed Yarba. Esta alianza representa a la oposición siria en las negociaciones que empiezan hoy en la ciudad helvética y que se planea desarrollar en rondas, la primera de las cuales se espera que dure entre siete y diez días. La conferencia de paz para Siria, conocida como Ginebra 2, supone la mayor oportunidad para alcanzar un arreglo político a la guerra civil, que estalló hace cerca de tres años. Por primera vez, el Gobierno sirio acepta negociar con una fuerza política que aglutina a facciones opositoras, combatientes y en exilio, pero que ha llegado a este proceso algo mermada en su representatividad tras la retirada de importantes grupos que la componían. Esos grupos se oponían a entablar un diálogo con un régimen al que acusan, entre otros crímenes, de usar armas químicas contra aquellos que intentaron oponerse a él y de torturar de forma sistemática y utilizando los peores métodos a quienes considera sus enemigos. Yarba dejó claro ayer que su visión del régimen es similar, tras calificarlo de criminal, afirmar que tiene en sus prisiones a 11,000 opositores y acusarle de haberse aliado con los grupos terroristas que ahora operan en Siria, principalmente el llamado Estado Islámico de Irak y el Levante. (+) LA META: LA SALIDA DEL PRESIDENTE Según dijo Ahmed Yarba, presidente de la CNFROS, las negociaciones deben conducir a la salida de Al Asad y al establecimiento de un gobierno transitorio, para el que reclamó toda las competencias ejecutivas, incluidas las que tienen que ver con el control de las fuerzas de seguridad, el ejercito y el servicio de inteligencia. “Las negociaciones van a ser definitivamente difíciles. Estamos empezando un camino de 1.000 millas”, dijo Yarba intentando ilustrar las dificultades que tendrá el grupo negociador opositor, que no estará dirigido por él, sino por otro miembro de la CNFROS, cuyo nombre se comunicará hoy. La designación a última hora de la delegación de la oposición impidió que el mediador de este proceso por encargo de la ONU y de la Liga Arabe.

