VISOR GLOBAL
Criminalizando la homosexualidad
La nueva ley del parlamento ugandés que establece cadena perpetua para los homosexuales representa una grave violación a los derechos humanos. Se suma a otros 70 estados aproximadamente donde las relaciones consensuadas entre adultos homosexuales son un crimen, 38 de estos en África. En Arabia Saudí, Irán, Mauritania, Nigeria Qatar, Sudán, Yemen, los hombres pueden ser condenados a muerte por homosexualidad. De estos, en Arabia Saudí, Irán, Nigeria y Qatar, también las mujeres. Las penalizaciones incluyen latigazos en Irán, detenciones arbitrarias en Camerún, prisión en Argelia y Liberia y cadena perpetua en Bangladesh. En la India se reinstauró la ley que vuelve ilegales las relaciones del mismo sexo, en Bielorrusia prohibieron las marchas del orgullo gay, y en Rusia la propaganda del homosexual. En América, la homosexualidad es ilegal en Barbados, Belice, Granada, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago. En países donde no se penalizan, los asesinatos y acosos contra este colectivo son frecuentes. Sufren de exclusión, mofa, represión y campañas de descrédito; generalmente abanderadas, penosamente, por líderes de opinión, figuras políticas y religiosas. No se debe obligar a un individuo que acepte los homosexuales, eso es también parte de la tolerancia, pero el estado no debe fomentar ni institucionalizar el odio y la discriminación, entronizados por una cultura de rechazo a los que tienen una distinta orientación. Contrariamente, debe garantizar la igualdad, privacidad y dignidad de la persona independiente de su raza, religión o identidad sexual.

