ASISTE EL EMBAJADOR
Colectivo dominicano homenajea a Lucrecia Pérez, víctima crimen racista 1992
MADRID.- La asociación Voluntariado de Madres Dominicanas (VOMADE) ha rendido esta tarde homenaje a Lucrecia Pérez, víctima el 13 de noviembre de 1992 de un crimen que "hizo que la sociedad española tomara conciencia" de la inmigración, según la diputada socialista Delia Blanco. Durante el acto que ha tenido lugar en la sede del Instituto de Mayores y Asuntos Sociales y al que ha asistido además de la diputada socialista, el embajador de la República Dominicana, Alejandro Pons, entre otros, se ha presentado el libro "Mujeres inmigrantes: el corazón peregrino". Lucrecia Pérez, de 33 años, fue asesinada por un guardia civil español, escoltado por cuatro adolescentes, en una discoteca abandonada de la localidad madrileña de Aravaca, que decenas de inmigrantes utilizaban como refugio. Delia Blanco, que sido la encargada de presentar el libro, ha asegurado que la muerte de Lucrecia marcó "un antes y un después" de la sociedad española porque hace quince años, cuando ocurrió el asesinato, España era un país que tenía la percepción de ser un país de emigrantes y no de acogida. Para Blanco, este asesinato "racista", "rompió un velo muy fino que hizo que la sociedad española tomara conciencia" de la inmigración que se encontraba en el país, porque, ha agregado, hasta ese momento "era invisible". Alejandro Pons ha afirmado durante su discurso que este crimen, fue una "tragedia importante que movió los cimientos" de la sociedad española y dominicana y ha destacado "los esfuerzos" que se están haciendo para mejorar las condiciones de los inmigrantes que llegan a España "tratando de encontrar su suerte". Para el embajador dominicano, el acto demuestra "la solidaridad y activismo en favor de los derechos humanos", al mismo tiempo que representa, ha añadido, "una demostración de cómo ha ido calando" el trabajo de VOMADE para la comunidad de inmigrantes, tanto de la República Dominicana como de otros países. La presidenta de VOMADE, Bernarda Jiménez, ha recordado que hace quince años, la asociación se comprometió, ante el cadáver de Lucrecia, a "no dejar morir su memoria" y ha considerado que su muerte "fue el detonante para que el país se diera cuenta de que el huevo de la serpiente anidaba en sus entrañas". Asimismo, ha criticado que "el sectarismo político" ha convertido a los inmigrantes "en moneda de cambio" en los procesos electorales por lo que, ha estimado que aunque no "han retrocedido, tampoco han avanzado demasiado". En representación de la Consejería de Inmigración de la Comunidad de Madrid ha asistido Henry Cháves, quien ha subrayado que Madrid se ha convertido en "el mejor ejemplo de una sociedad que convive".

