SEGURIDAD
ONU permanecerá en Haití por años
PUERTO PRÍNCIPE.- Las fuerzas de paz de la ONU permanecerán en Haití varios años más porque el país caribeño está muy lejos de poder manejar su propia seguridad, dijo el nuevo jefe de la misión el jueves. Hedi Annabi, en su primera entrevista desde que tomó el control de la fuerza de 7,000 efectivos y varios miles de empleados en Haití, dijo a The Associated Press que la misión de la ONU ha realizado grandes avances, pero no tratará de partir del país en el futuro próximo. “La situación de seguridad es en extremo frágil. Y si nos redujéramos drásticamente se produciría un vacío que sería colmado inmediatamente por la misma gente que estaba ahí cuando empezados”, dijo Annabi en su oficina, en las colinas que dominan Puerto Príncipe. En cuanto a los plazos que visualiza, Annabi dijo que “no se crea una fuerza de seguridad, una fuerza policial, en dos o tres años... Se necesitan 10, 15, 20 años”. Caos La capital de Haití quedó sumida en el caos después que una insurrección en 2004 derrocó al presidente Jean-Bertrand Aristide. Desde entonces, la fuerza de paz de la ONU es la única que brinda verdadera seguridad en Haití, que cuenta con una fuerza policial de unos 4.000 efectivos para una población de 8 millones. La represión por la ONU de las violentas pandillas en los vecindarios pobres redujo los tiroteos, pero la pobreza rampante y el desempleo amenazan con alterar la paz. El Consejo de Seguridad de la ONU renovó recientemente el mandato de la misión hasta octubre de 2008. Muchos haitianos han pedido a la fuerza de la ONU que fomente el desarrollo del país, pero Annabi dijo el jueves que ésa no es la función de las fuerzas. “Nosotros creamos un clima que permite la creación de empleos, la inversión y la reconstrucción económica. Nosotros mismos no lo hacemos”, dijo. El diplomático tunecino ya ha conocido algunos problemas graves desde su arribo hace poco más de una semana. El 28 de octubre, la tormenta tropical Noel provocó lluvias intensas en un país ya saturado por las precipitaciones, con un saldo de por lo menos 66 muertos y miles de refugiados. Ante la incapacidad del gobierno para enfrentar la crisis, la fuerza de paz tuvo que instalar refugios y ordenar el flujo de los desplazados. Annabi visitó un refugio sobrepoblado en el vecindario de Cité Soleil el 1 de noviembre. Los evacuados que momentos antes insultaban a los soldados le brindaron una ovación a este hombre calvo y con gafas.

