SORPRESA DE CHÁVEZ
Broncas en primera sesión cumbre Chile
EL CONFLICTO DE LAS PAPELERAS ENTRE ARGENTINA Y URUGUAY
SANTIAGO DE CHILE.- Si bien la Cumbre Iberoamericana de Santiago celebró ayer su sesión plenaria con la cohesión social como lema, fueron las palabras subidas de tono del venezolano Hugo Chávez, las imprevistas disculpas del argentino Néstor Kirchner al Rey de España y la bronca papelera las que dominaron la jornada.Llegado de tierras centroamericanas, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, apareció en mangas de camisa entre la llovizna santiagueña frente a unos periodistas madrugadores y ansiados de noticias, pero acorralados por los controles de seguridad.Pero como viene siendo habitual en las últimas cumbres presidenciales que involucran a Iberoamérica fue, una vez más, el dirigente venezolano el que concentró las miradas.Aunque acostumbrados a sus exaltados discursos, ayer asombró cuando arreespañola y el ex presidente José María Aznar. Por tres veces, Chávez llamó “fascista” a Aznar y denunció que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) apoyó el golpe de Estado que le alejó del poder durante dos días en 2002. Sus palabras fueron una sorpresa a medias, ya que la novedad estribó en que hizo sus críticas frente al Rey de España y el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.Al poco, su colega argentino, Néstor Kirchner, sdisculpó ante el monarca español y le mostró su dolor, pero por otro motivo, el derivado por el hecho de que el conflicto de las papeleras haya copado, en gran medida, la Cumbre Iberoamericana.“Su Majestad, quiero pedirle disculpas porque en su momento le pedí que facilitara, que mediara” en el conflicto generado por la construcción de dos papeleras en una zona uruguaya fronteriza con Argentina, que derivó en una crisis entre los dos países que ya se prolonga por tres años.Los intentos por resolver el contencioso, en el que España actúa como mediador, coincidieron ayer con la puesta en marcha de una de las papeleras en cuestión. Todo ello, mientras la mayoría de los líderes iberoamericanos intentaba explicar si era posible o no la cohesión social en la región.Unidad en la regiónMientras que para algunos, como Cuba, Ecuador y Venezuela, no es posible que haya una cohesión social en la región, bajo el “injusto” orden mundial que impera, para otros como Chile sí lo es, porque este país “va camino de conseguirlo”, según remarcó la presidenta y anfitriona, Michelle Bachelet.En definitiva, mucho debate y pocos puntos en común en una jornada en la que el único color lo pusieron los mandatarios cuando acudieron al Cerro de San Cristóbal, un parque capitalino, para plantar un árbol, cada uno de ellos de una especie nativa chilena.Todos ellos se dispusieron, con pico y pala en mano, a hacer su obra social y solidaria con el medioambiente de forma cordial y con la ayuda de un joven voluntario chileno.

