DETIENEN SEGUIDORES

Levantan arresto domiciliario contra Bhutto

ISLAMABAD.- El presidente y general Pervez Musharraf confinó el viernes a la ex primera ministra Benazir Bhutto bajo arresto domiciliario por un solo día y detuvo a miles de sus seguidores para impedir una enorme manifestación contra el estado de emergencia decretado por el mandatario. La represión disminuyó las posibilidades de que los dos políticos, ambos aliados de Estados Unidos, puedan formar una alianza. Un funcionario estadounidense dijo temer que la situación dificultará la lucha contra el extremismo islamista, amenaza resaltada por el atentado suicida en el noroeste de Pakistán contra un miembro del gabinete, que salió ileso. Bhutto intentó salir en su automóvil en dos oportunidades, pero la policía bloqueó su camino con un vehículo armado. La ex primera ministra dijo a los guardias que rodeaban su villa que "no alcen la mano contra las mujeres. Son ustedes musulmanes. Esto es anti islámico". En la vecina Rawalpindi,la ciudad en la que había esperado realizar la manifestación, la policía lanzó gases lacrimógenos contra centenares de partidarios que realizaron protestas y apedrearon a la fuerza pública. Fueron detenidas más de 100 personas. Un portavoz del gobierno dijo que Bhutto quedará en libertad antes del sábado, mientras el gobierno de Estados Unidos instó a los líderes paquistaníes a que pongan fin al arresto domiciliario de la líder opositora. Por otra parte, al menos cuatro personas murieron el viernes en un ataque dinamitero suicida en la casa del ministro de asuntos políticos Amir Muqam en la ciudad de Peshawar, en el noroeste del país, dijo la policía. Muqam resultó ileso, y en el ataque también fueron heridas tres personas, manifestó Aslam Jan, funcionario de la policía local. El ministro es el jefe provincial del partido gobernante Liga-Q Musulmana de Pakistán, y un estrecho aliado del presidente, el general Pervez Musharraf. El ataque dejó en evidencia la amenaza que representan los extremistas religiosos en esta nación islámica, mencionada por Musharraf como la principal razón para imponer el estado de emergencia el sábado pasado. Pero la mayor parte de las miles de personas detenidas en todo el país desde entonces han sido moderados, abogados y activistas de partidos laicos de la oposición, entre ellos del Partido Popular de Pakistán de Bhutto. Las detenciones han alentado críticas de que Musharraf — que asumió tras un golpe de estado de 1999 — declaró el estado de emergencia para mantenerse en el poder. El operativo del viernes, mostró que Musharraf no cederá ante sus rivales políticos, a pesar de haber dicho un día antes que las elecciones parlamentarias serán a mediados de febrero, un mes después de la fecha prevista en un principio. Su anuncio tuvo lugar tras una intensa presión de Estados Unidos, su principal aliado internacional. Las medidas también ensombrecieron las posibilidades de que Bhutto y Musharraf puedan formar pronto una alianza contra los extremistas islámicos, como buscaba Washington. En declaraciones telefónicas a la prensa en medio de sus dos intentos de escapar de su casa, Bhutto expresó que sus partidarios "continuarán luchando por la democracia y los principios del derecho". Reiteró asimismo las demandas de que Musharraf renuncie a su cargo de jefe militar antes de la semana próxima, cuando expira su mandato presidencial. La decisión de Bhuto de participar de las protestas antigubernamentales es otro revés para el líder militar, cuya popularidad ha caído este año en medio del creciente descontento con el régimen militar y el fracaso de su administración para frenar a los milicianos del Talibán y al-Qaida. Decenas de policías, algunos de ellos con uniformes antimotines, vigilaban a los partidarios de Bhutto frente a su casa. Los manifestantes intentaron varias veces quitar el alambre de púa y las barreras de metal y cemento colocadas para impedir su paso. Al menos 30 partidarios de Bhutto fueron detenidos. Existía confusión sobre la detención de la ex primera ministra. Las autoridades dijeron que habían presentado una orden de detención, pero los allegados de Bhutto indicaron que no la habían recibido y no la aceptarían. Un funcionario de los servicios de inteligencia que pidió mantener su nombre en el anonimato manifestó regía una orden de detención de 30 días para Bhutto, pero el gobierno no lo confirmó. El partido de Bhutto, en tanto, dijo que 5.000 activistas fueron detenidos en los últimos tres días en la provincia oriental de Punjab, aunque las autoridades señalaron que los detenidos eran 1.100.

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