SE AGUDIZA LA CRISIS
Pakistán desmiente arresto Musharraf
ISLAMABAD.- Pakistán desmintió ayer lunes rumores según los cuales el presidente Pervez Musharraf fue puesto en arresto domiciliario por el jefe adjunto de las fuerzas armadas, mientras que manifestaciones de abogados fueron severamente reprimidas en varias ciudades, dos días después de la instauración del estado de excepción.Ante los insistentes rumores que circulaban en todo el país sobre una posible detención de Musharraf, que instauró el sábado el estado de excepción, el gobierno de Pakistán se vio obligado a negarlos.“Es algo que no tiene sentido, un rumor sin fundamento alguno”, afirmó el portavoz del general Musharraf, Rashid Qureshi. “Es una broma total, absolutamente sin fundamento y de mala fe. El pueblo tratará esto con el desprecio total que merece”, dijo por su parte el ministro adjunto de Información, Tariq Azeem.Al mismo tiempo las primeras manifestaciones anti- Musharraf desde el sábado estallaron en varias ciudades del país, dejando varios heridos y provocando decenas de detenciones.En Lahore (este), la policía hizo uso de granadas lacrimógenas contra unos mil abogados que manifestaban frente a la Corte Suprema de Justicia. Según testigos, otras manifestaciones tuvieron lugar en Rawalpindi, cerca de Islamabad, en Multan (centro) y en Peshawar (noroeste). “Es la primera vez en la historia de Pakistán que son detenidos tantos abogados”, declaró un ex magistrado de Karachi, Rashid Razvi. Más de un centenar de abogados fueron detenidos en esta capital económica del sur de Pakistán, según él.EEUUPor otra parte, Estados Unidos alzó su voz ayer y amenazó con reconsiderar sus relaciones con Pakistán, donde el sábado el gobernante Pervez Musharraf decretó el estado de emergencia.Las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán, un aliado de Washington en la guerra contra el terrorismo, podrían “no seguir siendo idénticas” a menos que Musharraf revierta su decisión de instaurar el estado de emergencia en su país, indicó ayer el departamento de Estado.“Es difícil saber cómo nuestras relaciones podrían mantenerse idénticas” si no se invierte el curso de los acontecimientos, dijo Tom Casey, portavoz del departamento de Estado.La Casa Blanca criticó duramente al gobernante paquistaní por imponer el estado de emergencia y le exigió que convoque a elecciones en enero y abandone el mando militar, a esto se suma también unas declaraciones de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que llamó ayer en Ramala (Cisjordania) al presidente paquistaní Pervez Musharraf a renunciar al estado de excepción y organizar elecciones.“Creemos que lo mejor para Pakistán es regresar a un camino constitucional y entonces celebrar elecciones”, dijo Rice en una rueda de prensa en Ramala, donde ayer se reunió con los líderes palestinos.

