las fábulas de marta 

¡Adiós a la temporada ciclónica!

República Dominicana, sin exagerar, se está acabando porque cuando es una tormenta, es una vaguada o un frente frío... El caso es que hay muchas razones para causar estragos en el país.

Las frecuentes e incesantes lluvias, no sólo han dejado a muchas familias viviendo a la intemperie y a otras con la incertidumbre de que cuando caen dos gotas, hay que "encaramar" todo para no perderlo, sino que, desde mi punto de vista, han eliminado por completo la famosa temporada ciclónica

Sí, porque, ya las constantes vaguadas, tormentas y otros fenómenos que abundaban entre el primero de junio y el 30 de noviembre, pasaron a ser el pan nuestro de cada día. Toma sentido más que nunca el dicho: "El día más claro llueve".

Cuánta razón tuvieron las cabañuelas de 2026

Según las creencias y la cultura de los campos, lo que ocurra en los primeros 12 días de enero, deja explícito lo que sucederá durante el año con respecto a las lluvias. 

Por ejemplo, si el día primero llueve, se entiende que en este primer mes, habrá agua. Si pasa lo mismo el día dos, febrero viene mojado... En fin, en este 2026, los primeros días fueron lluviosos, y podemos dar fe de que así han sido estos cuatro meses.

 Estas ocurrencias, sin duda alguna, le han quitado supremacía a la temporada ciclónica. De verdad que creo que no notaremos cuando llegue y cuando se termine.

El paraguas: un fabuloso compañero

Meditando cómo en estos meses andar con una sombrilla se ha hecho tan necesario, quise irme a una ciudad fabulosa donde sí hay que llevarlo por si acaso, no por obligación.

 En este lugar, por supuesto que llueve, pero a diferencia de nuestra realidad, nadie pierde su casa ni los enseres del hogar, y lo más importante, nadie pierde la vida porque una cañada se lo lleve o un río se desborde. 

No importa cuán grande sea el aguacero, eso no le quita el sueño a los habitantes de la comunidad. Al contrario, saben que la lluvia da vida a la naturaleza y ésta a su vez, reporta mejores beneficios al bienestar de la gente. 

Todos se deleitan viéndola caer. Tienen noción de que si llega a ocasionar algo grave, las autoridades están prestas a resolver e ir en auxilio de los afectados. 

Al menor anuncio de lluvias fuertes, los filtrantes son supervisados, a las calles se les presta mayor atención, y la prevención domina el escenario local.

Un regreso muy mojado

Volver a la realidad fue traumático. Comprobar que República Dominicana, sin exagerar, se está acabando porque cuando no es una tormenta, es una vaguada o un frente frío... El caso es que hay muchas razones para causar estragos en el país. 

Tanto es así que, antes las lluvias, que por lo regular caían durante la temporada ciclónica, causaban daños a las personas que viven en lugares en vulnerabilidad, ahora no tienen exclusividad. 

Hay sectores privilegiados que se han visto muy afacetados por los fenómenos atmosféricos que tienen incidencia en nuestro territorio. Han vivido en carne propia lo que es tener la casa inundada y perder sus vehículos. 

Lo cierto es que ya todos estamos en la tómbola, al igual que sucede con los meses: todos han pasado a ser parte de la temporada ciclónica.

Tags relacionados