Educación
Aprender haciendo: el poder formativo de los proyectos estudiantiles de gran escala
Cuando los futuros profesionales asumen estos proyectos académicos, su aprendizaje se vuelve profundo y transformador.
En el proceso de este congreso internacional, los estudiantes trabajan con proveedores, marcas, presupuestos y expectativas reales.
En educación superior, la experiencia y la práctica son determinantes para asegurar que los estudiantes conecten los conocimientos del aula con la vida real y logren un aprendizaje significativo.
Estudios recientes revelan que, además, las metodologías pedagógicas con enfoque experiencial facilitan considerablemente la transición al mundo laboral.
Cuando los futuros profesionales asumen proyectos académicos de gran escala, su aprendizaje se vuelve profundo y transformador. Un ejemplo tangible es Mercadexpo, el congreso internacional que organizan cada año los estudiantes de la Escuela de Mercadeo de la Universidad Iberoamericana, Unibe, que en 2025 celebra su trigésimo cuarta edición.
Liderados por el licenciado José Martín Morillo, profesor de la asignatura, los estudiantes de último año coordinan todos los detalles de este evento, que reúne conferencias de expertos nacionales e internacionales, workshops, encuentros empresariales y certificaciones de alto nivel.
“La visión detrás de Mercadexpo es que los estudiantes aprendan de verdad y que pongan en práctica los conocimientos adquiridos durante tres años”, explica Morillo, también director de Mercadeo Institucional.
En sus palabras, Mercadexpo es un laboratorio, un “campo de batalla” académico en el que cada decisión tiene impacto, donde hay presión, tiempos, compromisos y donde “ellos mismos ven cómo sus ideas se convierten en experiencias y emociones para miles de personas”.
Unibe siempre ha apostado por un aprendizaje que ocurre haciendo, no solo sentado en un aula. Mercadexpo ejemplifica cómo un proyecto académico puede convertirse en una formación integral en pensamiento estratégico, toma de decisiones, planificación, trabajo colaborativo, manejo de crisis, liderazgo, creatividad e investigación.
En este proceso, los estudiantes trabajan con proveedores, marcas, presupuestos y expectativas reales. La industria los reconoce y les abre puertas porque observa su capacidad en acción. En muchos casos, Mercadexpo se convierte en fuente de emprendimiento, promoción y empleo. La experiencia llega antes de la graduación.
Por supuesto, los jóvenes enfrentan desafíos reales también: tiempos estrictos, presupuestos limitados, proveedores que fallan, patrocinadores que no pueden participar, conferencistas que cancelan o planes que deben replantearse.
Al superarlos, desarrollan habilidades que, como señala Morillo, ninguna actividad puede medir: organización, gestión del tiempo, responsabilidad, colaboración, capacidad para trabajar bajo presión, liderazgo real. Aprenden negociación, manejo de relaciones con empresas, comunicación efectiva para presentar y defender ideas, resolución de conflictos, pensamiento estratégico y resiliencia.
Aunque cuentan con acompañamiento y supervisión de sus profesores y, en algunos casos, mentoría de egresados, se les da espacio para pensar, proponer, equivocarse y resolver. “La fórmula es acompañar sin sobreproteger, orientar sin dirigir, apoyar sin sustituir. El proyecto es de ellos, los verdaderos protagonistas, y parte del aprendizaje es entender que las decisiones tienen consecuencias”, explica Morillo.
“En un salón se aprenden conceptos; en Mercadexpo se aprende a ser profesional. Empiezan con dudas e inseguridades y poco a poco encuentran su espacio. Se vuelven más seguros, creativos y empoderados. Ya no les importa tanto la calificación, sino que su evento se ejecute de forma exitosa y deje un legado”, agrega.
María de Lourdes Herrera, egresada y actual gerente de mercadeo de Formatos Especializados y Productos Corporativos en Centro Cuesta Nacional (CCN), lo confirma: “Mercadexpo fue mi primer gran reto profesional. Aprendí a trabajar bajo presión, negociar, defender mis ideas y gestionar un proyecto de principio a fin. Me dio seguridad, criterio y confianza en mi capacidad. Fue la experiencia que me confirmó que estaba lista para el mundo profesional”.
Giuliana Ferrari, Head of Marketing de Starbucks República Dominicana, coincide: “Marcó mi formación. La combinación de presión, pensamiento crítico y exigencia estratégica te introduce al mundo real de los negocios. Aún aplico habilidades desarrolladas allí. Además, me dio una red de contactos esencial”.
No es casualidad que Mercadexpo cumpla 34 años con un impacto creciente. Para Morillo, su éxito radica en que es un proyecto que evoluciona, deja huella y en el que cada generación encuentra un espacio para descubrirse. Su vigencia se sostiene por una razón esencial: es un modelo que conecta con la esencia del aprendizaje moderno: aprender haciendo.

