atractivo

Llega al país un parque ecuestre que conecta la ciudad con el campo

Panaca es una idea que nace en Colombia, pero desde hace ocho años su creador empezó a viajar a República Dominicana con la visión de construir uno aquí donde los visitantes pudieran interactuar con animales y disfrutar de shows en vivo.

Panaca es un parque originario de Colombia, pero desde septiembre la idea se trasladó a República Dominicana.

Panaca es un parque originario de Colombia, pero desde septiembre la idea se trasladó a República Dominicana.Jessica Arno

“Hijo, a la humanidad en el siglo XXI disfrutar la vida desde lo elemental le será lo más necesario, pero a la vez lo más escasamente ofrecido”, es la frase que le dijo el padre de Jorge Ballen Franco cuando este le contó sobre la idea de crear un parque que conectara a la ciudad con el campo.

Entre caballos, música, gastronomía, danza e historia, esa idea es hoy una realidad que lleva el nombre de Panaca y que tiene 26 años en Colombia. Sin embargo, su fundador ha trasladado esta visión a República Dominicana, convirtiéndola en el país con el segundo Panaca.

“La humanidad, después del Covid, sobre todo, vuelve la mirada del campo y encuentra en lo simple el poder de cómo desconectarse de la tecnología…. La pasión del dominicano por la por el caballo es inconmensurable, pero hay algo muy interesante que nosotros lo hicimos de corazón, trabajamos con el corazón y venimos a que República Dominicana entienda, comprenda y tenga en un solo sitio su cultura dominicana”, explica el colombiano Ballen Franco.

Familia durante una visita al parque ecuestre ubicado en Punta Cana, La Altagracia.

Familia durante una visita al parque ecuestre ubicado en Punta Cana, La Altagracia.Jessica Arno

De acuerdo a las declaraciones ofrecidas, montar toda esta estructura de 40 mil metros cuadrados tomó alrededor de tres años. Una de las áreas emblemáticas es la Arena Panaca, una especie de auditorio que puede sostener unas 1,500 personas sentadas y unas 4,000 de pie. Allí tiene lugar el show ´Travesía´ protagonizado por Sabina y su caballo Lucio, que revive la conexión milenaria entre los seres humanos y los caballos.

Parte de las acrobacias que tiene el show 'Travesía'.

Parte de las acrobacias que tiene el show 'Travesía'.Jessica Arno

Por aproximadamente una hora este espectáculo, que cuenta con la participación de 42 caballos (20 de ellos de diferentes razas) y una producción artística de 70 personas, brinda un entretenimiento poco visto en el país. Entre danza, acrobacias, música y cultura, este evento se prepara para ser uno de los atractivos principales que desde ya Ballen Franco califica como un Broadway de caballos.

“Travesía es una experiencia imperdible: una puesta en escena impactante que reúne música, danza, acción, acrobacia y caballos en un espectáculo pocas veces visto en Latinoamérica. Es una invitación a sumergirse en un teatro diferente, con fuerza cinematográfica, que incluye aventura, batallas, bailes y ritmos locales como la bachata y el merengue. Es una obra creada para que el público dominicano la abrace como propia y la disfrute como una vivencia única”, afirmó Ballen.

Jorge Ballen Franco

Jorge Ballen FrancoFuente externa

Una vez que termina el show, los visitantes pueden disfrutar de un menú gastronómico acompañado de música en vivo, entre ellos mariachis con una función de caballos al ritmo de la música.

Parte de la oferta gastronómica que ofrece Panaca.

Parte de la oferta gastronómica que ofrece Panaca.Jessica Arno

Aunque este parque, construido en Punta Cana, aún no tiene el 30% de lo que pretende ser en un futuro, ya está abierto al público el cual puede acceder a áreas como la Plaza Herencia Dominicana: una celebración de la cultura, el arte y el sabor criollo que incluye interacciones con animales y educación con entretenimiento en las Aulas Vivas.

Estas aulas funcionan bajo el concepto de “aprender haciendo” y en ellas se trabajan temas como el origen del color, enfocado en que los niños usen alimentos como la auyama, la cebolla, la cúrcuma o la remolacha para extraer tonalidades. Allí, una joven trabajadora de 23 años, estudiante de agrimensura, llamada Yashey Rodríguez, explica que “ve esta actividad como una fuente de recreación y ecológica divertida para los nenes”.

Yashey Rodríguez dando explicaciones a periodistas en el Aula Viva del origen del color.

Yashey Rodríguez dando explicaciones a periodistas en el Aula Viva del origen del color.Jessica Arno

Rodríguez lleva tres meses trabajando en el parque, vive en San Rafel del Yuma, municipio ubicado en La Altagracia y de donde proviene el 60% del personal que trabajaba allí. Actualmente, en este parque trabajan 150 empleados.

Otra aula es la del queso fresco en donde se explica el proceso para preparar este alimento, desde el ordenamiento de las vacas, animal con el que se puede interactuar, hasta llegar al último paso. Con esto, el parque busca promover el consumo del campo a la mesa.

Aula Viva del queso fresco.

Aula Viva del queso fresco.Jessica Arno

La caña de azúcar como protagonista

En el Trapiche San Lorenzo la caña de azúcar cobra un papel protagónico, siendo la materia prima para preparar alimentos famosos en el país como la “canquiña o latigosa”, panela y jugo de caña. En este lugar Don Luis estira la jalea con fuerza y deja que sean los mismos visitantes quienes tomen un palito y saquen una pequeña porción de este elástico dulce conocido como canquiña.

Zona del Trapiche San Lorenzo donde la materia prima para los alimentos es la caña de azúcar.

Zona del Trapiche San Lorenzo donde la materia prima para los alimentos es la caña de azúcar.Jessica Arno

“Ustedes tienen más de 200, 000 hectáreas de caña y ese es el trapiche donde los dominicanos van a empezar a saber qué se hace artesanalmente con la caña de azúcar”, enfatiza Jorge Ballen.

Un carrusel de ponis 

Carrusel de ponis

Carrusel de ponisJessica Arno

Otro de los atractivos de este parque es un carrusel de ponis que funciona como una especie de rueda giratoria movida por ocho caballos de esta raza. 

Para subir al carrusel el niño no puede pasar de 30 kilos. El costo de esta atracción es de 300 pesos. Una vez que se paga, se pesa y mide al niño, se le dan unas siete vueltas en el poni.

Lo que falta por hacer

La idea de Jorge Ballen Franco es que el Parque de la Cultura Dominicana tenga un taller de chocolate, café, transformación del ron artesanal, aula viva de la transformación y de la reutilización del papel. En la parte de atrás hay un conuco que va a estar en construcción a partir de enero, donde va a haber otras aulas vivas. Además, se pretende construir un hotel temático agropecuario.

“Va a haber una zona de eventos donde pueda hacer un concierto sin que haya que ponernos a mover nada de cinco o 6000 personas. Salones para matrimonios, pero rústicos como son estos”, es lo que comenta Ballen Franco sobre su visión a futuro con este parque en República Dominicana.