SENDEROS
Unidos en una sola raza: la humanidad
Martin Luther King dijo: “Yo tengo un sueño, y es ver que mi raza y color no sea sometido más a discriminación”... y en ausencia al egoísmo, yo también tengo un sueño, tan ambicioso como Jesús nos lo pide, que nos amemos “los unos a los otros”. Amarnos más allá de los prejuicios de todo orden o modelos, debiendo reconocer que solo hay una raza… y es la humanidad diversa y poblada de hijos todos de Dios. Un solo lenguaje… el que se expresa con un corazón puro y sin alteración a un solo idioma. Una sola religión… el amor, no proscrito ni adulterado por la sinrazón. Y un solo Dios, que es omnipresente y manifiesto en cada ser.
Entendiendo esto más allá de prejuicios atávicos, ¿por qué entonces ver separación, si todos somos uno? Una unidad uniforme, homogénea, desenvuelta en una diversidad heterogénea, toda con una esencia divina, que en sus aspectos diferenciados subyace como el Todo manifiesto en lo visible e invisible, en lo concreto y en lo abstracto. ¡Amémonos todos, sirviendo sin egoísmo a todos!

