Folcloreando

Tengo más sueños que metas

Xiomarita Pérez
Santo Domingo

La mayoría de las personas se forjan metas a corto, mediano y largo plazo. Nunca me las he propuesto, vivo el día a día, la realidad del momento y me siento cómoda. No sé si será bueno, malo o qué, pero debo de ser sincera.

No puedo tener metas economizando, sacrificando un antojo, una necesidad, una vitamina, por estar guardando debajo del colchón o en un banco. Lo que más valoro es la educación, la salud y la alimentación, eso fue lo que observé en mis padres.

Esta pandemia me ha dejado una lección y es que debemos disfrutar la vida sin hacerle daño al prójimo, ser solidario, servicial sin esperar recompensa y eso lo he practicado en la cotidianidad.

Lo que sí debo cambiar es lo intensa que soy cuando deseo servir al otro, que me ha costado mucho, pero lo iré practicando, porque a la gente hay que dejarla que asuma su responsabilidad, que tenga su propia experiencia con los resultados, y solo escucharla.

Tengo sueños, que visualizo a lo largo del día y de la noche, pero dejando fluir sin presión. Son sueños que los veo más como aportes a mi país, pero para eso se necesita voluntad. Este año es decisivo para que este sueño proyecto, que vengo acariciándolo, moldeándolo, gozándolo con ansias, se haga realidad.

Así como lo acaricio y lo gozo también deseo que hagan lo mismo todos los dominicanos, dentro y fuera del país.  

Un sueño

Mi Museo Memoria del Hogar Dominicano, que es Museo Escuela Étnico Viviente, es la representación recreada de todos los elementos que componen los hogares del campo y la ciudad, que ya han transformado su función por la cual fueron creados y adquirieron la función de objetos decorativos.

Este museo expuesto a nivel público se pondría en valor para que los visitantes dominicanos y extranjeros conozcan y aprecien las costumbres y las tradiciones de nuestro país, misma que es igual en América Latina con diferentes nombres.