FÁBULAS EN ALTA VOZ

Con altas y bajas

  • Marta Quéliz

Marta Quéliz
Santo Domingo

La vida es sencilla. Tiene varias posiciones, así como la pelota, para poner un ejemplo que todos entendamos. Hoy puedes estar en la cima, pero mañana es incierto. No sabes hasta dónde llegarás. En absolutamente todo lo que hacemos, se da esta realidad. Nadie escapa a ella. Entonces, yo me pregunto: ¿Por qué algunas personas creen que la altura es para siempre? El tema viene a cuento porque el otro día una amiga me comentó que perdió un amigo porque después que éste consiguió un buen puesto de trabajo, ya ni los mensajes le contesta.

Hay que escribir sobre el tema

“Quéliz, por favor escribe una columna de la gente a la que se le sube los humos a la cabeza. Por favor, manita”. Con esa petición tipo ruego, me solicitó esa amiga que tocara el tema. Le dije que sí. Para ser más imparcial respecto a lo que creo sobre esto, preferí llevarla a una ciudad fabulosa donde pueda conseguir las herramientas necesarias para hacer frente a esa situación que la incomoda.

La ley de la gravedad

Al llegar a ese lugar pudo notar de inmediato que allí todo el mundo es igual. No existen las clases sociales, no hay ambición de poder, la religión es una sola: la que sigue los pasos de Jesús y punto; la política se utiliza para organizar las comunidades, no para engrandecerse, y lo mismo ocurre con los puestos de trabajo, son para prestar un servicio, no para encumbrarse y creerse la gran cosa. En ese lugar fabuloso están conscientes de que todo lo que sube tiene que caer.

Mientras más alto estás…

Nuestra amiga pasó revista al comportamiento de todos los residentes en aquella ciudad, y no desaprovechó la oportunidad de preguntarles el por qué son tan sencillos. La respuesta la obtuvo en el acto: “todos vivimos con altas y bajas”. Que estés hoy arriba no quiere decir mañana no estarás abajo, o viceversa. Lo que sucede es que el mundo da vueltas, y unas de ellas quedas en la cima y en otras, pues te toca abajo. Así le explicaron.

¡Regresó feliz!

Cuando volvió, ya no le preocupaba la actitud de su amigo. Le ocupaba saber que lo importante es permanecer siempre igual, sin cambios, auténticos… Esto ayuda a que cuando te toque la cima sepas que cuentas con personas que te apoyarán en tu “minuto y medio de fama” y que si te toca bajar de esa nube, sepas que estas mismas estarán esperando por ti para de igual manera, estar para ti. Confirmó que el mejor puesto es el que ocupas en el corazón de los tuyos, no el que logras olvidándote de que en la vida hay altas y bajas.