MEMORIAS DE VIAJES

Iglesia de San Carlos: levantada en ‘un punto estratégico y dominante’

Fundación. Los primeros moradores del barrio fueron emigrantes canarios, de San Carlos de Tenerife

  • Iglesia de San Carlos. Foto: Alexis Ramos B.

Carmenchu Brusíloff
Santo Domingo

‘Tengo varias iglesias en la lista, pero no en la Ciudad Colonial, digo a Alexis al montarme en el auto. La primera es San Carlos. ‘¿Sabes la dirección?’, pregunta. ‘En la calle María Nicolasa Billini con Benito González’.

Pone el GPS para que nos dirija. Ya frente a ella, al otro lado del parque homónimo, resalta su sencilla arquitectura de sobrias líneas, la blancura de sus muros exteriores y una fachada con apenas un ojo de buey abocinado, una puerta con arco de medio punto y una cruz de hierro sobre el vértice de su techo de dos vertientes.

‘¿Y el campanario dónde está?’ ‘Allá atrás’ señala Alexis. (En el lado norte del ábside). Recorro con la vista la mirada hasta encontrarla al final de un muro, el cual observo tal como lo describe María Ugarte en su libro ‘Iglesias, capillas y ermitas coloniales’: En contraste con la ‘árida volumetría de la iglesia, en los muros laterales las pilastras interiores de piedra se acusan al exterior en contrafuertes discretos que rematan en graciosas curvas’.

En opinión de Ugarte ‘parece un templo pueblerino o una gran ermita’. Al tiempo que de su aspecto un tanto militar señala que es ‘natural consecuencia de encontrarse situada, precisamente, en un punto estratégico y dominante’.

Es que el pueblo se levantó sobre un promontorio desde el que, siglos atrás, se dominaban ‘las líneas defensivas de la ciudad de Santo Domingo’ (la actual Ciudad Colonial). Precisamente por esa ubicación, para ser terminada tomó mucho tiempo en obtener la aprobación del Cabildo.

Incluso el Gobernador, al dar su apoyo, dice Erwin Walter Palm, puso una condición: ‘que en los ángulos de la iglesia se instalaran otros tantos hornillos en disposición de cargarlos y volarla en caso de inminente ataque’ La construcción de la actual iglesia finalizó después de 1749.

Los canarios

‘Durante los siglos XVII y XVIII existió una importante avalancha de emigrantes isleños’ (canarios) hacia La Española’, cuenta Jerónimo González Llanes en ‘Canarios en la República Dominicana’. Huían de la pobreza y otras calamidades, aunque en algunos casos, por los cuentos de hadas sobre riquezas’, según cita González. Así fue como en las afueras de la ciudad de Santo Domingo se fundó San Carlos de Tenerife, el mismo nombre de donde en las Islas Canarias provenían las primeras familias que llegaron desde allí a nuestra isla. Este asentamiento llegó a ser conocido como ‘el pueblo de los isleños’.

Dessalines

La villa de San Carlos tenía tan estratégica ubicación que, en 1805, cuando el presidente haitiano Dessalines puso cerco a la ciudad (de Santo Domingo) en lucha contra los franceses instaló sus cuarteles generales en las alturas de este poblado.   
Hoy día, por los altos edificios entre la Ciudad Colonial y San Carlos, es imposible percatarse de tan estratégica ubicación.