INFORMÁTICA

Programación: la “nueva” materia de este regreso a clases

Santo Domingo, RD

Desde hace más de 65 años, para ser exactos en 1955, se publicó la primera cartilla que ha sido el libro mágico con el que han aprendido a leer y a escribir más de 35 millones de niños en varios países. Hoy a esa cartilla se le suma Alice, para que las actuales generaciones aprendan el otro lenguaje, el de la programación, que hoy demanda la Cuarta Revolución Industrial.

Alice es una herramienta de enseñanza diseñada para ser el primer contacto con la programación orientada a objetos. Esto quiere decir que no es necesario tener conocimientos previos de programación para aprender de ella. Este software, que puede considerarse como la nueva "cartilla digital", se entiende como un entorno de programación innovador basado en bloques que facilita la creación de animaciones, la creación de narrativas interactivas y la programación de juegos sencillos en 3D.

Para los jóvenes es una manera de aprender mientras se crea: “Comencé a programar con Alice a los 10 años y fue una muy buena experiencia porque está concebido para enseñarte. Llegué a Alice sin ningún conocimiento del tema, buscando herramientas que me ayudaran a programar porque ya desde entonces me interesaba ir más allá del juego solamente. Fue una muy buena primera entrada a ese mundo porque además de fácil, te enseña de una manera muy simple conceptos básicos que vas a usar luego en programas más complejos”, asegura el dominicano Alejandro Almánzar, a quien el programa lo llevó por buen camino, ya que actualmente estudia Computer Science en Carnegie Mellon University.

Para los profesores, como para él, es la manera de involucrar a los estudiantes en el mundo del cómputo. Así lo relata Luz Roldan, docente de informática: “Con Alice, iniciamos a los jóvenes en las capacidades correctas a la universidad. Este tipo de ambiente de desarrollo permite mostrar al estudiante que no solo que sean usuarios por necesidad, sino que aprendan a solucionar situaciones con estos equipos”.

Los profesores como Roldan aseguran que la enseñanza de este nuevo lenguaje es muy sencilla, pues los estudiantes aprenden conceptos fundamentales de programación con los que logran la creación de películas animadas o videojuegos sencillos. La herramienta provee una serie de objetos tridimensionales (personas, muebles, vehículos) que pueblan un mundo virtual para desarrollar con ellos un programa para animarlos. Y se logra con tan solo arrastrar y soltar.

Así de fácil, como aprender a leer y a escribir: juntando letras para crear palabras que permiten construir frases. Las instrucciones para diseñar contribuyen a que los estudiantes comprendan desde temprana edad la relación entre el código y el comportamiento de los objetos.

Esta es otra ventaja de aprender programación con este método, pues además muestra el camino de las secuencias creadas por los estudiantes para visibilizar errores y solucionarlos. Para poner un ejemplo: si el estudiante da instrucciones para que un objeto gire a la derecha, pero en lugar de hacerlo va a la izquierda, él mismo puede identificar el problema y de inmediato arreglarlo o buscar alternativas.

Esto lleva a la formación de habilidades de resolución de problemas, capacidades que se requieren para el mundo hoy y para la realidad en la que van a desenvolverse estos estudiantes. Por eso, diferentes profesores coinciden en que “el pensamiento computacional busca que los estudiantes aprendan a resolver problemas, diseñar sistemas y comprender el comportamiento humano, por medio de los conceptos fundamentales de la informática”.

Lo cierto es que la adopción de nuevas tecnologías en el mundo empresarial ha hecho que las competencias requeridas en los perfiles profesionales sean cada vez más específicas y estén enfocadas en satisfacer las nuevas necesidades del mercado. Datos del Foro Económico Mundial muestran que, para 2025, el pensamiento crítico y la resolución de problemas, la autogestión del aprendizaje activo y el diseño de tecnologías y programación harán parte de las 10 habilidades del futuro.

En República Dominicana, el software es parte del currículum de Oracle Academy, el programa filantrópico de la compañía para temas de educación, con el que han impactado a más de 120 instituciones educativas del país, a más de 250 docentes y más de 700 estudiantes dominicanos, ofreciéndoles nuevas oportunidades de programación.

La motivación y participación de los jóvenes en sus procesos de aprendizaje ha sido otro de los grandes beneficios que han visto los profesores al incluir el software educativo de Oracle en el modelo de educación, asegura Luis Marrero, gerente de Oracle para Caribe. Y agrega que “al introducir Alice, lo hacemos porque entendemos la importancia de que las nuevas generaciones tengan las capacidades correctas para la realidad que van a vivir en un entorno de economía 4.0. Este es el momento de iniciarlos en ese futuro para que puedan crear posibilidades infinitas con la tecnología”.