Listin Diario Logo
15 de abril 2021, actualizado a las 12:19 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La Vida martes, 02 de marzo de 2021

REALIDAD Y FANTASÍA

Sin caballos

  • Sin caballos
María Cristina de Carías
Santo Domingo, RD

Andan coches por las calles centenarias, son coches eléctricos que semejan a aquellos coches que por siglos recorrieron la antigua ciudad, pero carecen del protagonista principal: el caballo.

Las autoridades han decidido prescindir del noble animal, aquel que acompañó al hombre por siglos, siendo su principal medio de transporte, su compañero fiel, el que lo guió en mil batallas y con bravura conquistó territorios a lo largo y ancho del planeta.

Los coches tirados por el noble animal son característicos de todas las antiguas ciudades, no solo en nuestra América sino por todo el globo. Aun en ciudades ultramodernas como Nueva York, adornan los paseos que circundan los grandes parques.

Entre nosotros, los caballos han dejado de ser útiles; han resuelto prescindir de ellos y utilizar carros eléctricos que semejan el coche de antaño. La razón es algo sorprendente: el maltrato que sufrían los nobles alazanes. En vez de construir unos establos dedicados a estos nobles brutos, con personal dedicado a su cuidado y alimentación, han decidido eliminarlos.

Algunos alegan que ensucian la ciudad, excusa tonta porque hay aditamentos que se les colocan para recoger las heces fecales, además de que se podría tener un personal de limpieza. Los coches de caballos bien valen todo este esfuerzo. Adornan la vieja ciudad, son parte del ambiente romántico que nos remonta a tiempos pasados. A los turistas les encantan y a la ciudadanía en general también.

Los viejos coches de caballos son tan apropiados en nuestra preciosa ciudad gótica que realmente vale la pena el esfuerzo que se haga para mantener en forma los nobles caballos y limpiar las calles. Si queremos realmente ocupar el lugar primado que alguna vez ocupamos, deben dejar circular los coches tradicionales ¡con bellos caballitos halándolos!