Listin Diario Logo
21 de septiembre 2021, actualizado a las 03:19 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La Vida jueves, 10 de diciembre de 2020

FOLCLOREANDO

La gente quiere que la escuche

  • La gente quiere que la escuche
Xiomarita Pérez
xiomaritabaila@gmail.com

Los niños, jóvenes y adultos quieren preguntar, desahogarse, en pocas palabras que los tomen en cuenta. Muchas veces me preguntan si vivo sola y cuando le contesto que sí me dicen que si no me aburro y le expreso que cuando tenemos la mente ocupada creando, trabajando en proyectos propios, escuchando un colibrí trinar en los hierros del ventanal o en la azotea sorbiendo el néctar de una flor no da tiempo para aburrirme.

Eso jamás…
Existen dos expresiones que nunca he dicho ni les permití a mis hijas: “Estoy aburrida” o “tengo mala suerte”. Cuando escuché por primera y última vez a una de mis hijas decir que estaba aburrida la mandé a leer la Guía Telefónica para que viera todos los apellidos raros y supiera escribirlos y valió la pena, porque ya son ellas las que me corrigen y esto fue parte de nuestra conexión.

Novedad
Mi próximo proyecto será ‘El consultorio divertido de Xiomarita’, en el que escucharé principalmente a los envejecientes y adolescentes y luego a los primeros les recordaré los juegos de su infancia; a los jóvenes le solicitaré que me enseñen ‘dembow’ y a cambio de eso les enseñaré bailes folklóricos y populares, para cuando se enamoren tengan ese tema “zetiao”. Los niños no se quedan atrás, tendrán que recoger los regueros que hacen en su habitación, a ritmo de la música que quieren escuchar, con supervisión, luego la música dirigida.

Compromiso
He observado que cuando tomamos en cuenta o escuchamos al ser humano hay más conexión, de lo contrario la gente se vuelve depresiva. Las personas que tienen familia, por ejemplo, con Alzheimer deben tener paciencia, porque repiten lo mismo a cada rato y en vez de decirle “usted me lo ha dicho cinco veces” escúchela, porque ni ella misma sabe que lo ha repetido.

Desde la infancia
Respecto a los padres con hijos pequeños, si no conectaron con ellos en esa etapa, tomándolos en cuenta, ya en la adolescencia será muy difícil, porque cambian, se vuelven herméticos, desconfiados de sus propios padres, por lo que la conexión (confianza, seguridad y afectos) debe de existir siempre para bien de la familia.