Listin Diario Logo
19 de enero 2021, actualizado a las 07:35 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La Vida jueves, 26 de noviembre de 2020

MES DE LA FAMILIA

Mi testimonio familiar

  • Mi testimonio familiar
Ismagdy De la Rosa Viola
Especial para LD

En el contexto del mes de la familia y de Un paso por mi Familia, quiero compartirles mi testimonio de familia:

Mi vida en familia la puedo describir como un regalo, pues lo que preocupa a algunos jóvenes a mí, gracias a Dios, no me preocupa, pues cuento con la presencia de mis padres que me han acompañado en mi proceso de crecimiento y aprendizaje. A ellos les agradezco la persona que soy hoy y las cosas que gracias a Dios y a su apoyo he ido logrando.

Una de las cosas que más me agrada de mi familia es la confianza que se ha ido cultivando, donde tengo la apertura de hablar de las cosas que me preocupan, me entristecen, los planes que tengo, etc. Cada día me voy convenciendo de lo importante de escuchar sus consejos pues estos me ayudan a ver posibles consecuencias si realizo una acción u otra.

Estoy muy agradecida con mi familia porque desde antes de yo nacer me enseñaron a conocer y seguir el camino de Dios. Todo lo relativo a Dios, a la Iglesia y a la Eucaristía lo he aprendido de mis padres. Admiro mucho la manera fluida en la que ellos se comunican, la forma en que se tratan, la manera en la que ellos se ponen de acuerdo cuando tienen diferencias y la manera en la que ellos se organizan y se comunican en el ámbito económico; además admiro mucho la unión y el cuidado que ellos se tienen el uno al otro. 

Me gusta el hecho de que en mi familia juntos la pasamos bien, nos divertimos y nos unimos para enfrentar los retos. Además, valoro mucho las tradiciones que hacemos como familia, que nos ayudan a fortalecer los lazos en nuestros encuentros con la familia extendida.

Todos sabemos que la familia es la base de la sociedad donde aprendemos a hacer todas las cosas necesarias para sobrevivir y me siento muy afortunada de pertenecer a la familia que Dios me regaló.

Ninguna familia es perfecta y eso no nos excluye a nosotros. Nuestra familia ha tenido problemas tanto individuales como de la familia en conjunto, pero todo lo ponemos en las manos de Dios depositando nuestra confianza en Él, que Él resolverá todos nuestros inconvenientes de la manera que Él entiende que más nos favorece; siempre le pedimos que nos llene de sabiduría para que cada uno de los pasos que demos sea coherente con su voluntad.