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La Vida lunes, 20 de abril de 2020

FILOSOFÍA DE VIDA

Crisis de pánico

  • Crisis de pánico

    Olga María Renville es psicóloga y terapeuta familiar.

Olga María Renville
Especial para Listín Diario
Santo Domingo

¿Has sentido que últimamente estás viviendo con incertidumbre y angustia? Muchas personas alrededor del mundo están experimentando esta sensación, y cada día más vemos en la consulta a personas cargadas de ansiedad por la situación que ocurre en el mundo y el aislamiento social obligatorio.

Es importante comprender qué nos pasa. Saber poner un nombre a cada una de las emociones que estamos experimentando durante esta cuarentena. Sentir ansiedad en algún momento puede ser una respuesta normal frente a tanta información que recibimos a través de todos los medios digitales y de comunicación.

La sensación de miedo al no saber ni controlar que pasara en el futuro, puede provocar ansiedad, ¿pero qué pasa cuando sentimos que no perdemos la capacidad de calmarnos?

Cuando esto ocurre podemos estar viviendo un ataque de pánico.  ¿Qué son los ataques de pánico y el trastorno de pánico?

Un ataque de pánico es miedo o ansiedad repentinos e intensos que pueden provocarle falta de aire o mareo, o hacer que tenga palpitaciones. Puede sentirse fuera de control. Algunas personas creen que están teniendo un ataque al corazón o que están a punto de morir, y suelen terminar en la sala de emergencias de un hospital con todos los síntomas de un infarto. Si estos ataques suceden a menudo, se los llama trastorno de pánico.

Los ataques de pánico pueden ser aterradores y tan graves que pueden interferir en sus actividades diarias. El tratamiento puede ayudar a la mayoría de las personas para que tengan menos síntomas, o incluso detener los ataques y asumir el control de la situación.

¿Qué causa los ataques de pánico y el trastorno de pánico?

Los expertos no están seguros de qué es lo que provoca los ataques de pánico y el trastorno de pánico. Pero el cuerpo tiene una respuesta natural cuando está estresado o en peligro. Acelera el corazón, hace que respire más rápido y le da una descarga de energía. Esto se llama respuesta de lucha o huida. Lo prepara para hacer frente al peligro o huir de él. Un ataque de pánico se produce cuando se presenta esta respuesta cuando no hay peligro.

Los ataques de pánico y el trastorno de pánico pueden ser causados por un desequilibrio de las sustancias químicas del cerebro o cuando existen antecedentes familiares de trastorno de pánico. 

En mi experiencia, he encontrado que en la mayoría de los casos existe un temor de origen que desencadena la crisis, y una vez identificada la causa subconsciente u oculta, suelen crearse mecanismos eficientes para evitarlos o eliminarlos por completo. Algunas veces suceden sin una causa clara.

Los ataques de pánico también pueden ser provocados por:

• Un problema de salud, como la tiroides hiperactiva (hipertiroidismo), o problemas cardíacos o respiratorios.
• Depresión u otro trastorno del estado de ánimo. 
• Abuso del alcohol, drogas como la marihuana y cocaína. 
• Consumir demasiada nicotina o demasiada cafeína. 
• Tomar ciertos medicamentos, como los utilizados para tratar el asma y problemas del corazón. 
• Vivir con altos niveles de estrés durante mucho tiempo.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de un ataque de pánico pueden incluir:

• Una sensación de miedo, terror o ansiedad intensos.
• Dificultad para respirar o respiración muy rápida.
• Dolor u opresión en el pecho.
• Latido del corazón acelerado o que no es regular.
• Sudoración.
• Náuseas o malestar estomacal.
• Mareo y temblores.

¿Cómo se tratan?

El tratamiento para los ataques de pánico y el trastorno de pánico incluye asesoría psicológica, especialmente la terapia cognitivo-conductual. En la mayoría de los casos es necesaria la intervención de un psiquiatra que indique medicamentos para ayudar. El tratamiento puede ayudar a la mayoría de las personas a controlar o incluso detener los ataques. En estos momentos debemos cuidar nuestra salud mental y la de quienes nos rodean.