Listin Diario Logo
15 de diciembre 2019, actualizado a las 12:00 a.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La Vida viernes, 11 de octubre de 2019

COSAS DE DIOS

Los rayos

  • Los rayos
Alicia Estévez
alicia.estevez@listindiario.com

Estoy de acuerdo en que se necesita fe para creer que, cuando el sacerdote consagra un pedazo de pan, el espíritu de Jesús desciende sobre él y lo convierte en su cuerpo y su sangre. Pero si nos falta fe, Dios lo resuelve fácil: nos da pruebas. La foto más impresionante que he visto es aquella en que fray José María Guerrero sostiene la custodia y se ve, claramente, cómo una energía luminosa, inexplicable, se desprende de la Eucaristía. Ocurrió a una esquina de donde vivo, en la Casa San Pablo. Recuerdo que no estuve allí y me maravillé, al ver la foto, porque tan cerca de mi hogar sucedió algo tan extraordinario.

Todos los días
Hay un sacerdote a quien, acontecimientos como ése, no le asombran, él dice que “Dios hace milagros todos los días”. A este religioso, a veces, le escasean las formas de pan y sobran feligreses. Alguien le dice, “padre, estas hostias no alcanzan, hay mucha gente”. Él no se inmuta. Cuando termina la misa, se ríe del asombro de quien contó hostias y feligreses. Porque todo el mundo comulga. Escuché el testimonio de uno de estos servidores que repetía, “Yo las conté, yo las conté”, sin creerse que, más de dos mil años después, Jesús sigue haciendo el milagro de la multiplicación de los panes en una humilde parroquia de este pequeño país. También, va con nosotros mucho más lejos.

En Atenas
Jacqueline estaba en Atenas, la capital de Grecia, como parte de un grupo de peregrinos que iba camino a Tierra Santa. Sentada en un banco de la catedral de Atenas, mientras el sacerdote oficiaba la misa, ella pidió a Dios que la perdonara porque dudaba de que estuviera presente en la Eucaristía y que la ayudara a creerlo. Ese día, el sacerdote la invitó al altar, algo que nunca había ocurrido antes, para que lo acompañara a entregar la Eucaristía a los fieles. Los presentes la vieron llorar, sin parar, temblorosa, con el copón en las manos.

Un año de adoración
Los peregrinos que estaban en Atenas eran de la Parroquia El Buen Pastor donde, desde hace un año, adoramos a Jesús Sacramentado 24 horas al día. La Adoración Perpetua ha transformado las vidas de los adoradores. Ivelisse, quien estuvo a cargo de su coordinación, dio su testimonio. Ella tomaba siete pastillas diarias cuando empezó a adorar, ahora, ya no necesita ninguna. A su vez, Ángela contó cómo un diagnóstico muy pesimista, con relación a su columna vertebral, fue sustituido por otro de normalidad, después que se lo pidiera a Jesús Eucaristía.

Pruebas
Y es que los rayos que desprende el cuerpo de Cristo, decía Ivelisse emocionada, lo pueden todo. Son los mismos que desprendía la hostia en la custodia sostenida por fray José, a una esquina de mi casa, un día cualquiera. Porque Jesús, vivo y presente en el sacramento del altar, hace milagros todos los días. Y si le falta fe para creerlo, lo remito a las pruebas.