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La Vida jueves, 08 de agosto de 2019

FOLCLOREANDO

Los latinos en Estados Unidos

  • Los latinos en Estados Unidos
Xiomarita Pérez
xiomaritabaila@gmail.com

Estos grupos regionales cuando emigran son territoriales, buscan a sus paisanos y son leales, solidarios y apegados a las tradiciones, aunque cuando vivieron en su país de origen nunca le hicieron caso, por ejemplo, los dominicanos a la menta verde, al “jalao”, al “morisoñando”, los colombianos a la panela, etc.

Cuando reciben visitas de su país
Lo más interesante es que los llevan a restaurantes criollos a comer lo mismo que comen en su hogar y si les preguntan dónde quieren ir a cenar, contestan que en cualquier lugar que sirvan comida criolla, un mangú, si es dominicana y si es venezolano una cachapa o arepa; si es argentino, unas empanadas o un churrasco, etc.

Eso no se queda ahí, muchas veces los anfitriones desean que las visitas les hagan una comida equis, porque añoran ese plato que le hacía su abuela antes de emigrar.

Cuando van de vacaciones a su país
Viven delirando, coordinando todo lo que harán, qué quieren que les cocinen, porque hay que complacerlos en todo. Si son dominicanos se antojan de un sancocho o locrio en leña, aunque antes de emigrar nunca prendieron un fogón. Muchos se toman fotos en la cocina colando café y es un simulacro, porque nunca lo hicieron cuando residían en su lar nativo, no lo tomaban, pero cogieron esa “maña” cuando emigraron y como tenían que tomar el tren a las 4:00 de la mañana para irse a su trabajo colaban su cafecito, para espantar el sueño.

Mi amigo y hermano José Luis Casado, compañero de estudios hace mucho, en sexto y séptimo de la primaria en el Colegio La Paz, en principio cuando me buscaba en el aeropuerto JFK me preguntaba que dónde quería ir a comer o qué quería comer y, como no tenía tanta cultura gastronómica mundial, le decía que me apetecía un arroz con pollo u otro plato dominicano y luego le decía podemos ir a Manhattan que hay muchos restaurantes dominicanos. No me lo creerán, pero en dos ocasiones me dijo: “¿Vas a venir a Estados Unidos a comer lo mismo que comes en República Dominicana?”.

Aprendí
Les hago un llamado a todos mis paisanos y amigos de otros países que ya aprendí a comer platos deliciosos de otras culturas, porque reconozco que soy internacional y que, aunque soy “quisquillosa”, los probaría. Luisito, la próxima vez te acompañaré, junto a Marizita a degustar esas carnes que te encantan, con una copa de vino y te lo juro que no te mencionaré nuestra comida criolla. #Diversidad sin perder la identidad.