COSAS DE DIOS

La imagen escandalosa

Alicia Estévez

Leo un tuit  de la cita bíblica Mateo 5,11, que dice: “Bienaventurados serán cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de mí”. El texto viene acompañado de una foto, pero para mi asombro, no puedo verla. En su lugar aparece un mensaje: “El contenido de esta imagen puede herir la sensibilidad de algunas personas, su sistema está configurado para alertarle en estos casos”.

Contenido censurado
Sorprendida, pues este tipo de advertencias suelen aparecer cuando se trata de imágenes pornográficas o de violencia extrema, me pregunto, ¿qué cosa tan terrible puede estar  acompañando una cita bíblica? Así que, por curiosidad, cliqueo donde dice: “ver”, porque, a menos que elija esa opción, la imagen permanecerá oculta, como si fuese, efectivamente, ofensiva.

El crimen
Me quedo de una pieza cuando ante mí se despliega uno de los millones de mensajes que aparecen en Internet, solo letras negras sobre un fondo azul cielo, sin fotografía ni detalles escandalosos de ningún tipo, salvo por lo que dice, eso pienso. El texto compartido y censurado a la vista general, porque puede herir sensibilidades, es el siguiente: “Soy todo lo que esta generación odia: heterosexual. Católico. Creyente en Dios. Pro-vida”.

¿A quién ofendemos?
Para que haya una herida debe haber ofensa. ¿Quién debe sentirse ofendido porque alguien se declare heterosexual, católico creyente y no esté de acuerdo con abotar? ¿Desde cuándo expresar lo que eres, las cosas en las que crees, es ofensivo para los otros? Si el letrero hubiese dicho: “Soy todo lo que esta generación ama: Lesbiana. Anti-Católica. Atea. Pro-aborto”. ¿Ameritaría censura?

Hay un mensaje
Este tipo de advertencia lleva un mensaje al cerebro de quienes la leen, quiere decir: ‘eso no está bien, no es correcto’, como no lo es exhibir el cadáver desmembrado de alguien o una escena de pornografía. La sociedad moderna, que tolera las blasfemias, el sexo explícito, la adopción por parte de parejas de hombres o de mujeres, sin darles a esos niños la opción de elegir a sus padres, se escandaliza ante la sexualidad natural, la que practica más del 95 por ciento de la población en el mundo; y frente a la fe, que por igual, solo los católicos representamos unos 3,000 millones en el planeta. ¿Lo que creemos la mayoría es una afrenta al resto?

Perseguidos
Un sacerdote nos contaba en misa que, en España, grupos de adolescentes lo han escupido e insultado porque va vestido de cura.  Lo mismo ocurre en Argentina, por señalar países de habla hispana.  No me extraña, los han educado para odiar todo lo que huela a iglesia. Y me impacta, entonces, la actualidad de la cita bíblica compartida con la foto censurada: “Bienaventurados serán cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de mí”. Amén.