“Herbario”

La propuesta de Miguel Ramírez para la 58 Bienal de Venecia 2019

A celebrarse este año del 11 de mayo al 24 de noviembre, es el escaparate más importante del arte contemporáneo.

Yaniris López
Santo Domingo

“Herbario”. Así se llama la obra que el artista visual Miguel Ramírez presentará en el pabellón de República Dominicana en la Bienal de Venecia 2019, a celebrarse del 11 de mayo al 24 de noviembre.

Es una cita histórica porque, por primera vez en sus 58 ediciones, el país contará con un espacio en el escaparate más importante del arte contemporáneo. En otras ocasiones había participado, pero formando parte de la delegación latinoamericana.

Respondiendo al tema del evento, que este año invita a crear a partir de los “tiempos interesantes” de hoy, la representación criolla trabajará la naturaleza y la biodiversidad en República Dominicana, un tema del que Ramírez no es ajeno porque ha estado presente en sus diferentes facetas como ceramista, pintor, dibujante, escultor, instalador y artista del performance. 

 “Herbario” sintetiza, en cierta forma, parte del discurso que Ramírez ha enarbolado en 27 años de entrega a las artes visuales.

Instalación escultórica

Fraguada en varios soportes (pintura, escultura e instalación), “es una obra de intervención -espacio escénica- que alude y evoca a la observación y abstracción sensorial de microcosmos orgánicos contenidos en patrones complejos que dan sentido y significado matérico a lo que conocemos como naturaleza”, comparte Miguel con Listín Diario.

Fraguada en varios soportes (pintura, escultura e instalación), “es una obra de intervención -espacio escénica- que alude y evoca a la observación y abstracción sensorial de microcosmos orgánicos contenidos en patrones complejos que dan sentido y significado matérico a lo que conocemos como naturaleza”, comparte Miguel con Listín Diario.

Consiste en cinco estructuras modulares verticales con dimensiones variables en proporciones ascendentes y descendentes, donde los módulos hacen referencias visuales a barras de niveles y valores de estadísticas, a construcciones de recintos urbanos y al vestigio escultórico de alguna zona sagrada -ceremonial de dolmenes y deidades, explica el también teatrero y escenógrafo dominicano.

Follaje, plantas, hiedras y hojas en torno a los módulos le dan a toda la estructura la apariencia de selva o herbario.

Tanto los módulos como las plantas están pintados con formas orgánicas y morfológicas que aluden a partículas aleatorias de patrones binarios, dice Miguel.

“Herbario es umbral y reservorio de equilibrio de la biodiversidad ecológica, medio ambiental y sobrevivencia humana, una metáfora y epifanía develada, un palpitante islario evocativo y contemplativo de lo vital”, la describe su autor.

Alerta visual

Como artista visual polifacético, Ramírez se ha destacado por imprimir a sus obras elementos conceptuales y lúdicos que motivan a la reflexión y a la crítica social a través del arte. 

Con esta obra, destaca el Ministerio de Cultura, “demuestra su dominio del espacio, las formas y el color, de los materiales y el ensamblaje”.

A los ojos del espectador, es la ciudad dejándose engullir por la maleza, un atisbo de alerta hecho con formas orgánicas. ¿Una premonición de que el futuro estará “hecho de peores tiempos”?
 

DE INTERÉS:

-- La delegación dominicana la integran, además de Ramírez, los artistas Hulda Guzmán, Julio Valdez, Darío Oleaga y Ezequiel Taveras.