PRENSA JOVEN

Historias de dos ‘releases’

Ariela Basora
Santo Domingo

En República Dominicana existe un gran número de jóvenes expeloteros que por alguna u otra razón no llegaron a las Grandes Ligas. Los jugadores “releases” ( término que se utiliza para aquellos que fueron firmados alguna vez, pero despedidos en el camino), son deportistas que luego de ser firmados no dieron la talla por situaciones ajenas a su voluntad.

Tal es el caso de los jóvenes Adelyn Fernández, de 20, y Yeris Manuel Casanova Encarnación, de 24, quienes llegaron a ser firmados por equipos del béisbol de las Grandes Ligas, pero por situaciones ajenas a su voluntad fueron dejados libres. Ambos exjugadores, con el deseo de salir a flote y llegar a las Grandes Ligas, iniciaron su carrera en el béisbol a los 13 años en ligas municipales.

Fernández, quien fue jardinero derecho firmado con diez mil dólares por el equipo de ligas menores WARA a la edad de 17 años con autorización de sus padres, y Casanova, quien inició su carrera en las Grandes Ligas a los 18 años con una firma de quince mil dólares por los Yankees de Nueva York, sufrieron lesiones graves en el transcurso de su entrenamiento.

“Yo firmé en mayo 22 del 2013. Yo estaba nervioso mi primera serie fue con los Piratas y me fue bien gracias a Dios, ya que nadie sabía cómo yo pichaba en el terreno. Nadie me había visto jugando, y al finalizar el año me habían dicho que ya para el 2015 me iban a mandar para Estados Unidos a jugar”, expresó Casanova en una entrevista realizada en su vivienda.

Casanova ahora se encuentra en el programa Prepara para terminar el bachillerato e inscribirse en el Infotep para hacer una carrera técnica mientras piensa qué camino profesional escogerá en la universidad.

Por otro lado, Fernández dijo no haber llegado a las Ligas Mayores por sufrir una rotura en el brazo izquierdo y graves daños en el codo como consecuencia de un accidente de tránsito. El joven de 20 años se encuentra trabajando en una ferretería, con lo que ayuda a sus padres y dos hermanos.

“Es penoso ver a hombres jóvenes, que tienen toda una vida por delante, con reducidas posibilidades de conseguir un empleo decente y como casi todos proceden de familias muy pobres, las perspectivas de llegar a un futuro prometedor son muy escasas”, concluye.

Según datos aportados por la Oficina del Comisionado de MLB (Major League Baseball), en los últimos diez años las organizaciones de Grandes Ligas han reportado muchas lesiones debido a las exigencias del entrenamiento y el estrés de la competencia.

Además, es un deporte que tiene la tasa anual de fatalidad más alta para niños de entre 5 y 14 años.

Cada año los equipos de Grandes Ligas gastan decenas de millones de dólares en jugadores que pasan la mayor parte en lista de lesionados, que fracasan en conseguir las estadísticas esperadas o que simplemente son incapaces de llevar sus clubes al próximo nivel.

La mayoría de estos jugadores son firmados en la agencia libre, fueron cambiados en medio de contratos a largo plazo o consiguieron extensiones de sus propios clubes.

Riesgos deporte

Lanzar una pelota de béisbol es una de las maniobras más rápidas y violentas a las que se puede someter a una articulación del cuerpo. El movimiento violento y rápido pone en riesgo a varias estructuras del hombro. Dentro de los cuatro fundamentos básicos del béisbol, lanzar es el gesto técnico que más expone a sufrir una lesión. Tirar una pelota de béisbol es un movimiento poco natural, que compromete los huesos, músculos, tendones y ligamentos, a torsiones y estiramientos a altas velocidades y agudos ángulos. Los lanzamientos repetitivos por encima de la cabeza producen importantes sobrecargas mecánicas en las articulaciones del hombro y codo, las cuales pueden causar cambios anatómicos en los pitchers jóvenes.

La patología asintomática del hombro y codo es bastante frecuente y puede llegar a ser incapacitante, si se producen traumatismos repetidos. La lesión articular ocurre cuando el cuerpo no es capaz de coordinar adecuadamente los segmentos de movilidad, justo en el momento de soltar la bola en los lanzamientos, y puede ocasionar daños estructurales. Otro tipo de padecimiento frecuente en los lanzadores de béisbol es el “síndrome del choque”, que ocurre por la presión sobre el manguito rotador, que produce una parte del hombro, a medida que sube el brazo para realizar el lanzamiento. Muchos pitchers de grandes ligas no vuelven a ser los mismos después de esta lesión. Por ello, una de las responsabilidades del entrenador, y con mucho mas razón del entrenador de picheo, es conocer el funcionamiento del cuerpo humano y en este caso específico, del brazo de lanzar.