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La Vida jueves, 30 de agosto de 2018

PRENSA JOVEN

Las Carmelitas protectoras de Villa David

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  • Las Carmelitas protectoras de Villa David
Periodistas Por un Año
Bani

Paredes con escasez de pintura, sillas que aunque son usadas por los estudiantes, se encuentran en condiciones deplorables, falta de energía eléctrica, y un dispensario médico donde lo que menos hay es medicamentos definen las calamidades por las que atraviesa la Fundación de las Hermanas Carmelitas en la comunidad de Villa David, en Baní.

Aunque sus integrantes han dedicado gran parte de su vida a hacer funcionar este lugar, la poca ayuda que han recibido por parte de las entidades competentes ha sido su mayor reto a lo largo del tiempo que se han hecho responsables de educar a ese pueblo sin retribución alguna. Solo por el bien social de la comunidad.

Desde el paso del ciclón David por el país en el año 1979, este espacio ha servido para que los moradores del sector y zonas aledañas puedan recibir los servicios médicos primarios que necesiten a través del dispensario, donde las enfermeras y demás encargadas deben pararse en dos pies para mantener a raya la alta cantidad de criminales que normalmente van a atenderse allí y no al hospital por miedo a ser apresados.

El espacio también se ha prestado para que decenas de jóvenes con deseos de superación puedan mejorar su calidad de vida por medio de cursos técnicos auspiciados por el Ministerio de Educación y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) en electricidad, contabilidad, repostería, belleza entre otras especialidades.

Aunque no cuentan con los equipos necesarios, estos talleres son llevados a la población con la más grande dedicación por parte de los maestros que se dan a la tarea de impartirlos y quienes muchas veces deben hacerle frente a la delincuencia que acecha el plantel como si fuera justo al frente de su casa.

Sin vigilante o agente policial, la hermana Carmen Nelly Caraballo, oriunda del sector Los Guarícanos, cuenta como tanto las monjas como las profesoras tienen que vivir pendientes de la seguridad de sus alumnos y de ellos mismos, quedando en evidencia la falta de tranquilidad y la preocupación que las embarga en el momento en que un simple ruido en medio de la entrevista hace que se exalte su corazón.

“Estamos padeciendo una situación muy delicada. Los delincuentes se han querido adueñar de este lugar. Se nos han llevado sillas, ‘blowers’, secadores, inversores y muchas cosas más”, revela. Sin embargo, esta es solo una de las tantas problemáticas que las arropa. Caraballo expresa que aunque cobran las consultas en el dispensario a 50 pesos por paciente, ese ingreso no alcanza para mantener la compra de los medicamentos, ya que no están reconocidos por el Seguro Nacional de Salud (Senasa).

“Hemos agotado todos los requisitos que se nos pidió en Senasa para incorporar el seguro en el dispensario.

Nos hicieron gastar más de 150 mil pesos en el proceso y todavía no hemos recibido respuestas por parte de ellos. No entiendo por qué nos están poniendo esto tan difícil”, dice Carmen en un tono que deja al descubierto su evidente consternación ante la situación. A su vez, narra que otra de las situaciones que padecen ocurre con una de las licenciadas en enfermería que hace 21 años brinda sus servicios en el dispensario. Luego de haber pasado hace trece años a este grado, su sueldo todavía continúa sin ser modificado.

Asimismo, para esta fundación se hace necesaria la construcción de tres aulas porque a veces la cantidad de cursos que ofertan no son suficientes, por lo que le gustaría aprovechar el espacio que tienen arriba para construir un segundo nivel, y así otorgar más comodidad tanto a los estudiantes como a los maestros. Expresa que esta medida ayudaría a tener más capacidad de jóvenes y por consecuencia alejarlos de la delincuencia.

Aunque Villa David no es la única comunidad que necesita ayuda, por algún lado se tiene que empezar. La generación de 2018 del programa de Periodistas Por un Año de LISTÍN DIARIO con esta publicación se compromete a hacer las gestiones necesarias para que otros sectores puedan aportar a esta humilde causa.


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