Kairós
Alza tu voz al Señor
“Dios mío, confío en ti”. Convencimiento sobre convencimiento, de esa manera debe ser la fe del creyente. Los beneficios que ya hemos experimentado por la gracia de Dios nos comprometen solemnemente a no buscar la felicidad por otros medios. Refuerzo mi confianza en Dios cada vez que alzo mi voz para alabarlo y comprometerme a confiar siempre en él.

