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La Vida miércoles, 04 de febrero de 2015

CONMEMORACIÓN

Manejo integral del cáncer

HOY ES EL DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER.

  • Manejo integral del cáncer
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  • Manejo integral del cáncer
Li Misol
li.misol@listindiario.com
Santo Domingo

La intervención médica en un paciente oncológico ya no puede depender de una  sola persona. “El pensamiento de que ‘se hace lo que yo digo’ ya no existe al tratar a un paciente de cáncer. Un solo médico no puede tener la última palabra”, dice Luis Moreno Sánchez, oncólogo, radioterapeuta y médico nuclear.

La necesidad de un manejo multidisciplinario, es decir, que el paciente sea evaluado por un consejo médico compuesto por especialistas de distintas áreas parte de la propia enfermedad. “El cáncer es una enfermedad compleja, aunque tampoco se debe ver como un padecimiento ante el cual no hay nada que hacer. Eso ha cambiado”, asegura Moreno Sánchez, quien labora en la Clínica Abreu.

Añade que aunque hay protocolos establecidos no todos los cánceres se manifiestan de la misma forma. Esto quiere decir que no se trata la enfermedad como dicen los libros, sino como esta se manifiesta en cada paciente. 

Especialistas
La oncología tiene diversas ramas y estas son complementarias a la hora de tratar a un enfermo. En la intervención participan el oncólogo clínico, el cirujano oncólogo, el oncólogo radioterapeuta y, por supuesto, el psico-oncólogo que ofrece al paciente y sus familiares el acompañamiento en cada fase.

Moreno Sánchez comenta que en el país existen, tanto en el ámbito público como privado, diversos centros donde ya se puede conseguir la atención integral en oncología, donde cada caso es evaluado por un comité multidisciplinario que toma las decisiones de manejo y tratamiento en conjunto.

“Por supuesto que esto ocurre con la anuencia del paciente, al que se le informa cuales son las recomendaciones para su caso, sea que se busque curación, dar calidad de vida o mantener control de la enfermedad, dependiendo del tipo de tumor y estadio en que se haya diagnosticado”, señala el especialista.

Moreno Sánchez advierte que la  ética médica manda a no ocultar información al paciente y su familia sobre el caso. De ser necesario, a la hora de dar cualquier información debe contar con la asistencia del psico-oncólogo. ((En la intervención de un paciente oncológico participan  el oncólogo clínico, el cirujano oncólogo, el oncólogo radioterapeuta y, por supuesto, el psico-oncólogo.

Referimiento
Los especialistas médicos en las distintas áreas deben saber en qué momento referir a un paciente a oncología. Según el oncólogo, radioterapeuta y médico nuclear Luis Moreno Sánchez, al detectar una lesión sospechosa el especialista puede referir de inmediato o indicar un estudio más profundo. Si se confirman las sospechas es momento de dirigirlo al oncólogo. 

El tratamiento con radioterapia
Hablar de cáncer no es hablar de una neumonía, que se trata y se cura en todos los casos; o de una apendicitis, que en la mayoría de las ocasiones se opera y se resuelve.  El cáncer es distinto, y por eso el paciente debe verse desde todos los puntos de vista.

Luis Moreno Sánchez, oncólogo, radioterapeuta y médico nuclear, explica que la radioterapia suele ser parte del tratamiento del paciente oncológico en muchos casos. “Cuando el paciente llega regularmente ya fue visto por un oncólogo clínico y un cirujano, y estos están pidiendo la interconsulta para ver qué podemos hacer en relación con lo que ya fue tratado u operado, según cada caso”, comenta.

Lo primero que debe hacer el radioterapeuta es evaluar los estudios que trae el paciente y, de ser necesario, indicar otros nuevos. Moreno Sánchez detalla que los estudios primordiales antes de aplicar radioterapia o radiocirugía son las tomografías y la biopsia y su reporte, donde se ve qué tipo de tumor es, su localización precisa y estadio de la enfermedad.

¿Radioterapia o radiocirugía?
“No podemos tratar a una paciente con cáncer de mama, por ejemplo, y no investigar antes si hay enfermedad ósea, cerebral, hepática. Hay que ver la condición exacta del paciente para ofrecerle aquello que necesita, sea radioterapia en cualquiera de sus técnicas o radiocirugía”, señala Moreno Sánchez.

Añade que no tiene sentido indicar, por ejemplo, un procedimiento de radiocirugía a un paciente con múltiples lesiones metastásicas en cerebro, hepáticas o de hueso. En metástasis -detalla- el protocolo es indicar quimioterapia primero para el control sistémico. En cambio si se trata a un paciente con metástasis cerebral de un primario de colon, de pulmón o de mama y la lesión es pequeña y localizada, o son varias lesiones, la radiocirugía será eficaz para evitar irradiar todo el cerebro.

El especialista explica que la radiocirugía es un procedimiento con el que se irradian, en dosis elevadas y en corto tiempo, lesiones específicas en determinadas zonas, protegiendo estructuras. Mientras que la radioterapia puede requerir de 28 a 40 sesiones, la radiocirugía puede hacerse entre 1 y 5.

Los tumores primarios
“En tumores de estadio primario la radioterapia se emplea mucho para control local, a diferencia de la quimioterapia y la cirugía”, dice el especialista. Para el oncólogo radioterapeuta, mientras menor carga tumoral haya, mejor es, por lo que siempre que se pueda operar el tumor previo a la radioterapia es recomendable, pues “no es lo mismo irradiar un tumor de cinco o seis centímetros que irradiar el sitio donde estaba el tumor”, indica.

Si no es posible operar, sea porque el tumor está cerca de órganos a riesgo o de vasos importantes, entonces se procede a irradiar el tumor protegiendo lo más posible las estructuras y órganos vecinos.

El oncólogo radioterapeuta trabaja con tablas, protocolos y esquemas que le indican qué tanta radiación puede recibir determinada zona u órgano y qué puede suceder si recibe más de la dosis recomendada. “También hay muchas técnicas que se usan en radioterapia para tratar distintos tipos de lesiones según su localización, como es el caso de la braquiterapia, que es irradiar lo más cerca posible de una lesión, y que se suele usar comúnmente en el cáncer de cérvix”, comenta el experto.

Combinación de tratamientos
Solo el manejo multidisciplinario del paciente oncológico puede asegurar que reciba el tratamiento que amerita en cada caso. El oncólogo clínico puede mandar o no quimioterapia. El cirujano decide si es pertinente operar, y el radioterapeuta la irradiación que se requiere. Estos tratamientos se pueden combinar o pueden alternarse dependiendo del caso específico.

“Hay estudios que dicen que la combinación de quimio y radioterapia aumentan el control de la enfermedad y la calidad de vida del paciente, pero para aplicarlas hay protocolos y se deben seguir adecuadamente”, dice Moreno Sánchez.

Comenta que hay esquemas en los que se trabaja conjuntamente quimio y radioterapia, porque la primera sensibiliza el tejido y entonces se aprovecha para dar radioterapia, o viceversa, dependiendo del caso.

“Eventualmente el paciente va a quimioterapia primero buscando que la lesión reduzca, luego va a cirugía y luego a radioterapia”, dice el médico. Añade que cada procedimiento tiene sus efectos en el organismo que van a depender de cada caso. “En la radioterapia se pueden ver efectos como enrojecimiento de la zona irradiada, esta se torna eritematosa, hay descamación y en las zonas más sensibles cambio de color”.

Radioterapia en la infancia
En los niños con cáncer, la aplicación de radioterapia debe evitarse o al menos retrasarse lo más posible.

Moreno Sánchez explica que esto se debe a que se trata de un ser humano que está en crecimiento, con células que están cambiando constantemente y es precisamente en esas células en las que se irradia, lo que puede afectar el crecimiento del pequeño. “Si irradias a un niño en una zona de la columna vertebral y no irradias el cuerpo vertebral completo, puede quedar desviado al caminar, porque solo irradiaste la mitad”, dice el especialista.

Ahora bien, hay momentos en que el consejo médico a cargo de algún caso determina que la radioterapia es conveniente y entonces no se puede evitar. Sin embargo, Moreno Sánchez explica que en niños menores de tres años es preferible alargar el inicio de la radioterapia para esperar que avance más su crecimiento. En esos casos, se podría, previo a evaluación, comenzar con la quimioterapia y luego proceder a la cirugía. Las dosis de radioterapias en infantes son menores que en adultos. 

CÁNCER EN EL PAÍS
Mama, cérvix, próstata, pulmón:
Luis Moreno Sánchez, oncólogo, radioterapeuta y médico nuclear, explica que en la actualidad

los dos primeros lugares en incidencia en la mujer lo ocupan los cánceres de mama y cérvix.

“Tanto el de mama como el de cérvix son prevenibles. El primero a través del autoexamen y métodos diagnósticos como sonomamografía y mamografía, y el segundo con un simple papanicolau o citología”, comenta.

Señala que es lamentable que lleguen a su consulta en radioterapia tantas pacientes con estos cánceres en estadio avanzado.

En el caso de los hombres los cánceres más comunes en el país son los de próstata y pulmón.

“Solemos ver que por condiciones de él o la paciente, por vergüenza o miedo no acuden al médico ante síntomas sospechosos, sea una protuberancia en la mama o dificultad para orinar. Los pacientes temen escuchar un diagnóstico, pero la detección temprana es la garantía de curación o de buena expectativa de vida”, dice. Es esencial -apunta- que el paciente acuda al médico si nota algo anormal y que reciba orientación.