Tradición

Cabalgatas que hacen honor a la religiosidad

Como cada año, Monte Plata celebra sus fiestas patronales en honor la Virgen de la Altagracia. Con este festejo también se pone de relieve la tradición más alegre de los monteplatenses: las cabalgatas. Durante los 11 días de puro regocijo, son muchas las actividades que se realizan en este pueblo, durante las que se manifiesta la fe católica y donde se comparte desde una sonrisa, una copa de vino hasta un rico manjar del plato típico de la zona. Para este año las festividades tuvieron un motivo que las hacen aún más especial. Se trata de las cabalgatas del 19 de enero, que, en esta ocasión, cumplieron 130 años de historia. El calendario de fiesta se inició el día 11 y se extendió hasta 22 de enero, período durante el cual se agotó un amplio programa de actividades, comenzando por las novenas en el templo y por bailes de palos en el centro de atabales, ambos sumamente concurridos. El día 21 se efectúo una multitudinaria procesión con la Virgen a cuestas, cientos de personas recorrieron las principales calles de la ciudad, en una gran demostración de devoción y fe, en gratitud por los milagros de la madre protectora. Muchos fueron vistos caminar descalzos como muestra de su sacrificio por sus creencias altagracianas. Durante las novenas, seguidores de la Virgen realizaron actividades para consolidar su devoción. Entre ellas serenatas, velaciones, pase de banderas a cargo de los comisarios y cofradías. La cabalgata Las corridas de caballo constituyen la más antigua expresión de tradición de de Monte Plata, se trata de una cabalgata cuyos orígenes se remontan al año 1884, según explica Ydal de Santos, investigador y presidente del comité organizador de las Fiestas Patronales en seis ocasiones. Hubo más caballos que en otros añosYdal De los Santos revela que este año las cabalgatas superaron las expectativas. “No nos llega a la menoría haber visto tantos caballos y tanto público espectador como en esta versión, consolidándose como el más afamado y excelso recorrido equino que se celebra en el país”, dijo. Cientos de impresionantes ejemplares, jinetes de ambos sexo y procedentes diversos puntos del territorio nacional se fusionaron con los montadores locales para, sin reparar estatus social ni político, celebrar los 130 años de una corrida de caballos que cada años se hace más grande y visitada. Se pudieron apreciar imponentes y robustos ejemplares Cuarto de Milla, Paso Fino, Paso Higüeyano y Pasos Peruano.

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