CAMINOS DE DIOS
La fragilidad humana
Las expectativas de vida en la época del líder hebreo Moisés eran setenta años y, algunas veces, debido a su fortaleza, ochenta años o más. Lo cierto es que este es también el promedio de vida para el hombre moderno. Realmente el tiempo pasa sin que lo notemos. Es una vida corta y velozmente pasajera como la neblina que se desvanece. El ser humano florece como la hierba, que se marchita cuando llega el invierno de la vejez, pero puede ser cortado por la enfermedad o el desastre. El favor y la protección de Dios son el único reposo y consuelo seguro del alma en este mundo. Por eso, Dios urge a las personas a que vuelvan a Él arrepentidas de sus pecados y vivan una vida nueva en su Hijo Jesucristo. *** “Los días de nuestra edad son setenta años. Si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan y volamos” (Salmo 90:10).

