Salud
Convulsiones en niños
En la mayoría de los casos cuando el niño es llevado a la emergencia, ya ha pasado la crisis y llega la postconvulsión.
Una de las causas más frecuentes de visitas a la emergencia por razón neurológica en pediatría son las convulsiones. Hay muchos niños que sufren convulsiones y esto indica que existe una anormalidad en el funcionamiento del cerebro. En la mayoría de los casos cuando el niño es llevado a la emergencia, ya ha pasado la crisis y llega en una etapa postconvulsión en que se torna somnoliento, desorientado, confundido con cefalea, puede tener vómitos y disminución de la fuerza muscular generalizada. Las convulsiones pueden variar en su presentación, desde movimientos musculares bruscos generalizados o de una parte del cuerpo hasta solo presentar mirada fija o alteración del estado de conciencia. Estas manifestaciones pueden acompañarse de pérdida de control de esfínteres anal y/o vesical. Pueden durar segundos, minutos o hasta horas, y ocurrir cuando el niño está despierto o durante el sueño. Es importante que los familiares sean capaces de reconocer los ataques convulsivos debido a que una detección temprana conlleva a realizar un diagnóstico y tratamiento oportunos, con la finalidad de que estos niños puedan tener una vida sana y normal. VariacionesLas causas de las convulsiones varían de acuerdo con la edad de niño. Por ejemplo, en niños menores de cinco años es frecuente la presentación de convulsiones por fiebre, pero también se presentan episodios convulsivos por epilepsia o por trastornos metabólicos como disminución de la glicemia sanguínea. También las convulsiones pueden ser causadas por traumatismos craneales moderados a severos, por infecciones del sistema nervioso central, malformaciones cerebrales, hipoxia antes o durante el nacimiento del niño. Cuando un niño presenta recurrencia de las convulsiones sin presentar eventos desencadenantes padece de epilepsia. Si las convulsiones son muy frecuentes, pueden observarse problemas del aprendizaje, mayor riesgo de presentar diferentes tipos de convulsiones y se hace más difícil el control de ellas. El pronóstico dependerá de las causas de las convulsiones, del control de estas y la respuesta al tratamiento. En los pacientes que responden de inmediato al tratamiento y se encuentran libres de convulsiones en los dos primeros años tienen una alta probabilidad de curarse. Es importante la búsqueda de ayuda médica en caso de presentarse convulsiones. Luego de la evaluación, el médico indicará una serie de pruebas y estudios diagnósticos con la finalidad de determinar la causa de las crisis, iniciar el tratamiento adecuado de inmediato y determinar el pronóstico de acuerdo con cada caso en particular. El seguimiento se pautará de acuerdo con la evolución del paciente, la respuesta al tratamiento y posibles efectos secundarios y la detección de complicaciones o secuelas. Algunas de las complicaciones o secuelas que se pueden presentar en pacientes con convulsiones recurrentes son retraso en el desarrollo psicomotor, problemas del aprendizaje y de la conducta, riesgo de presentar estado epiléptico, trastorno del sueño, entre otras. Cuando se prescribe la medicación, el médico toma en consideración la edad del paciente, el tipo de convulsión y síndrome epiléptico con el objetivo de elegir la opción indicada para el paciente. Es importante el apego a la medicación, ya que el éxito del tratamiento depende de la continuidad de la medicación. Además, la interrupción en la medicación puede causar exacerbación de las convulsiones y llegar a presentar un estado epiléptico del cual la convulsión solamente se puede parar con medicación endovenosa. Los niños que padecen de convulsiones pueden hacer sus actividades diarias de manera normal, solo se deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas como: evitar el desvelo, pueden realizar deportes bajo supervisión. Se restringe el uso de videojuegos, computadoras y TV en los casos en que las convulsiones se desencadenan por estímulos luminosos y que no están controlados con la medicación. No es necesaria la restricción de alimentos ni cambios en sus patrones habituales. Evelyn Lora Álvarez, neuróloga pediatra y gerente de Pediatría del Hospital General de la Plaza de la Salud. (+)MEDIDAS QUE TOMAR EN CONSIDERACIÓNLos padres deben conocer las medidas que se han de tomar si su niño presenta convulsiones. Lo primero es mantener la calma, se debe poner al niño acostado de lado, se quitan los objetos que puedan causarle daño al niño. No se introduce ningún objeto en la boca, ni intente darle nada por la boca hasta que haya pasado la convulsión y esté consciente. La mayoría de las convulsiones ceden sin medicamento y algunos niños pueden presentar vómitos, por lo que es importante colocar al niño de lado para evitar que el contenido gástrico sea aspirado por la vía aérea y posteriormente tener problemas respiratorios. Luego de pasado el episodio convulsivo, deben acudir al centro médico más cercano en busca de ayuda.

