INFANCIA
Cuando el insomnio afecta a los niños
SE MANIFIESTA COMO UNA DIFICULTAD PARA CONCILIAR EL SUEÑO
La falta de sueño en los niños puede interferir en su desarrollo escolar, su relación con los demás y su rendimiento durante el día. Cuando un niño no duerme bien no desarrolla correctamente su organismo ni el sistema inmunológico. El insomnio impide a los niños conciliar el sueño o mantenerlo; en algunos casos el infante no puede dormirse solo o despierta en la madrugada y se le dificulta volver a dormir; en otros casos, los sueños suelen ser superficiales y provocan que los pequeños duerman pocas horas para su edad, explica la sicóloga Ana Luna Espaillat. La especialista asegura que el insomnio provoca que los niños se muestren más irritables, ansiosos, inseguros y dependientes. Además, provoca que a los niños con insomnio que duermen con sus padres se vuelvan más inquietos. Espaillat expresa que hay padres que no comprenden los problemas que tiene su pequeño para conciliar el sueño y viven una sensación de frustración, de culpabilidad, de irritación e incluso de rechazo hacia el niño. ProcesoLa especialista informa que este problema se puede corregir por medio de terapias. “En niños y adultos, existe una terapia conocida como ‘higiene del sueño’, que ayuda a superar este trastorno que afecta a la relación de toda la familia”, dice. Espaillat explica que esta terapia se puede realizar desde casa y para ello, los padres deben acondicionar el cuarto de su infante: tenerle una cama confortable, temperatura fresca, una luz adecuada en el dormitorio, poco ruido en los alrededores, establecerle horarios regulares para dormir, darle de cenar temprano, no permitirles la ingesta refrescos, café, té, chocolate o mucha agua. Recomienda a los padres no utilizar colores o juguetes llamativos dentro de la habitación. Les aconseja hacer junto al infante ejercicios físicos, de relajación y respiración, para que el pequeño duerma como un ángel. (+) EL HÁBITO DEL SUEÑO SE DESARROLLA CON LA EDADEl 35 por ciento de los niños menores de cinco años padece de insomnio, es decir, les cuesta dormirse o se despierta varias veces por la noche. Esto provoca que los niños se vuelvan irritables, inseguros y, a la larga, acaban teniendo problemas para relacionarse con los demás, destaca Sylvia de Béjar en “Duérmete, niño: cómo solucionar el problema del insomnio Infantil”. De acuerdo con la sicóloga Ana Luna Espaillat, la estabilidad del sueño en los primeros 12 meses de vida es relativamente baja. Hasta el primer año los niños duermen sin importar el horario. “Regularmente los bebés duermen mucho al nacer unas 16 o 17 horas diarias, despertando cada dos o tres horas. Es muy frecuente que se despierten brevemente durante el periodo de sueño los dos primeros meses de vida”, dice. Luego de los primeros tres meses duermen con facilidad en las noches, pero a partir de esta edad se observa cierta dificultad en alcanzarlo. Luego de los tres primeros meses se produce una distribución casi estable de los periodos de sueño. A partir de los 8 a 10 meses, la organización y los ciclos del sueño en los bebés comienzan a ser muy parecidos a los del adulto. Estudios para poder dormir El problema de insomnio en los niños tiene cura. Según la sicóloga Ana Luna Espaillat, para ello se necesita ayuda de un especialista. “Es necesario levantar una historia clínica, hacer un recuento de la vida del infante desde que nació hasta el momento de la consulta. Luego, explica, se realizan varios estudios para determinar la causa de este trastorno. Puede ser que un niño sufra de insomnio debido a hábitos del sueño incorrectos, problemas psicológicos, alergia a algún alimento o a causas idiopáticas”, expresa. Espaillat manifiesta que de acuerdo con los resultados de los estudios médicos, se procede a elaborar el tratamiento. El especialista que atienda al niño debe entrenar a los padres con herramientas útiles para que enfrenten este problema de la mejor manera posible, comenta Espaillat. Dice que se les debe explicar a los padres claramente lo que es el insomnio y en qué forma el niño lo padece. También es importante que los progenitores establezcan un horario para dormir y antes de acostarlo, debe ser en un ambiente de calma, paz y alegría. No se recomienda mandarlo a dormir a gritos ni darle nalgadas. Si es necesario puede darle un baño antes de acostarlo, leerle un cuento (para que se relaje), no le permita ver televisión, procure que la almohada sea suave y no lo ponga a dormir exceso de polvo o humedad en la habitación.

