BUZÓN DEL DIABÉTICO
Diabetes, fructosa y riesgo hepático
Los investigadores de la Universidad John Hopkins (EUA) sospecharon que el alto consumo de fructosa podría provocar lesiones hepáticas. Por eso examinaron los datos procedentes del estudio auxiliar sobre hígado graso, “Look Ahead”, una investigación observacional y transversal en la que participaron personas de Estados Unidos. Aquellas obesas con diabetes tipo 2 que manifestaron tener un alto consumo diario de fructosa experimentaron una reducción del nivel de trifosfato de adenosina en el hígado. Esto refleja una alteración de la función hepática, en comparación con quienes consumían menos. Los investigadores también determinaron que un nivel elevado de ácido úrico podría servir como marcador de una alteración de la función hepática tras el consumo de fructosa en personas con diabetes tipo 2. Un promedio de 244 adultos con diabetes tipo 2, en edades entre 45 y 76 años, completaron un cuestionario sobre su consumo diario de fructosa. Los investigadores registraron los niveles de ácido úrico y midieron el trifosfato de adenosina hepático. En conclusión, subrayaron la urgente necesidad de que se aumente la concienciación pública de los riesgos asociados a un alto consumo de fructosa. (Diabetes Voice, vol 57).

