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Pequeñas acciones que marcan la diferencia
EL DISCRETO TRABAJO DE LA UNIÓN AMIGOS DE ANA LUISA DÍAZ
Los chicos se concentran alrededor de las dos camionetas que ese día traen ropas, alimentos y medicina; saludan a los recién llegados y luego pasan al único salón de la escuelita rural donde la ayuda será distribuida entre los miembros de las 30 (a veces más) familias que pueblan la comunidad, conformada por una hilera de 10 casas de cemento y decenas de casuchas de hojalata repartidas entre las laderas de las faldas de las montañas. Es lo que se llama un paisaje de contrastes, porque aquí, en Las Lagunetas, a unos tres kilómetros del centro de San José de Ocoa, solo el paisaje natural es bonito. Las fachadas y el interior de las viviendas delatan que la pobreza, y no el paisaje, es la reina del lugar. La comunidad recibe contenta la ayuda que regularmente trae la Fundación Unión Amigos de Ana Luisa Díaz, pero la alegría no se nota en la cara de los moradores. Ser una de las comunidades más pobres del municipio, no tener acceso a los servicios básicos y saberse olvidados, pese a estar tan cerca de un centro urbano, parece robarles esa parte del entusiasmo que le toca reflejar al rostro. Más tarde confirmamos que lo llevan dentro, y que sí se sienten inmensamente agradecidos por la ayuda que reciben de la fundación durante todo el año. Simplemente no lo saben manifestar. El ambiente es más animado en La Vuelta de la Paloma, en el Hospital San José y en los salones de las bibliotecas municipales de San José de Ocoa y de Sabana Larga, lugares de la provincia a los que también llega la ayuda gestionada por la institución. Los hermanos Pedro, Andrés y Belkis Blanco han adoptado estos espacios de la provincia y con el apoyo de familiares, amigos dominicanos y extranjeros e instituciones identificadas con su trabajo les proveen de cuanto puedan conseguir que mejore en parte las condiciones de vida de los beneficiados, especialmente ropas, medicinas, material gastable, alimentos, útiles escolares, libros y juguetes. Descendientes de los ocoeños Federico Blanco y Ana Luisa Díaz (fallecida), lo hacían de manera discreta desde 1998 para honrar la memoria y el legado altruista de su madre, hasta que las cada vez más apremiantes necesidades de las comunidades los obligó a pedir de manera pública más ayuda para auxiliar a las comunidades Las Lagunetas, Vuelta de la Paloma, Cañada del Horno y Arroyo Palma, entre otras. “Desde nuestros inicios en 1998 nos hemos caracterizado por no ser muy propagadores de nuestro trabajo social, y solo las circunstancias nos han llevado a difundir algunas de nuestras acciones en las áreas de alimentación, vestimenta, salud y educación, fundamentalmente”, dice Pedro Blanco, presidente de la Fundación Unión Amigos de Ana Luisa Díaz. Las principales acciones las realizan en Las Lagunetas. Además de las constantes donaciones de alimentos, juguetes y ropa, solo en el año 2011 los Amigos de Ana Luisa Díaz realizaron aquí tres operativos médicos, un taller sobre el tratamiento y análisis del agua para uso humano (más entrega de cloro y goteros a todas las familias y dos tinacos de 550 galones para tratamiento de agua para uso de la comunidad). También colaboraron en la rehabilitación del invernadero en el que trabajan las mujeres de la Asociación de Productoras Hermanas Mirabal y donaron semillas, pollitas ponedoras, matas de coco y cientos de cepas de plátano y de guineo y esquejes de yuca y de batata. Un ejemploComo los hermanos Blanco Díaz viven en Santo Domingo, Ulises Alcántara, dirigente comunitario y presidente de la Fundación Picos (Programa de Integración Social Comunitaria), sirve de enlace entre la fundación y los proyectos en la provincia San José de Ocoa. La familia, dice Alcántara, ha sido una motivación para los ocoeños. “Es una familia que salió de Las Lagunetas, uno de los lugares más deprimidos de Ocoa, y se ha superado. Son personas de éxito, y ese éxito lo usan para ayudar a su gente, ese ejemplo nos ha servido de motivación a nosotros, los que vivimos aquí”, dice Alcántara sobre la fundación. En el 2011, la Unión Amigos de Ana Luisa Díaz fue finalista como Institución del Año para el premio Padre Luis Quinn, que se otorga en la provincia. Si desea colaborar con la fundación, llámelos al 809.852.1785. (+)LIBROS PARA LAS BIBLIOTECAS PÚBLICASUlises Alcántara destaca las donaciones de libros que hace la fundación Unión Amigos de Ana Luisa Díaz a las bibliotecas municipales de Sabana Larga y de San José de Ocoa. A la fecha, han distribuido unos 2,000 ejemplares. “Gracias a los libros se ha despertado un interés por la lectura entre niños y jóvenes. Ellos han hecho asequible el contacto con los grandes autores clásicos y contemporáneos. No donan libros viejos, lo que traen son joyas”, señala Alcántara. Justo la semana pasada, en una actividad celebrada en el salón de actos del Ayuntamiento de Sabana Larga, el alcalde Pedro Alberto Castillo dio inicio a las fiestas patronales de la comunidad con una donación de 183 libros hecha por la fundación. Castillo resaltó la excelente selección de los títulos, tomó “Padre rico, padre pobre” para leerlo y prometió ofrecer ejemplares al liceo Angel Emilio Casado. Al dar las gracias dijo: “Cuando se reciben libros estamos recibiendo riquezas”. Por los aportes que hace al municipio, la Unión fue reconocida por el Comité de las Fiestas Patronales de Sabana Larga.

