EVIDENCIAS
Más allá de la vida
Creo que todo ser humano que habita en la tierra se ha hecho la pregunta sobre ¿qué ocurre luego de la muerte? Muchos de nosotros, de hecho, a veces caminamos como si no tuviésemos el privilegio de vivir: quejándonos, maltratándonos, buscándole la quinta pata al gato, y olvidamos que hacemos más amigos mostrando una sonrisa que con el ceño fruncido. O quizá también mucho de nosotros no hemos dejado ir personas de nuestras vidas, las mantenemos vivas aun hayan muerto, y cuando me refiero a muerte no solo me refiero a aquellos que enterramos o son cremados, sino a ese momento en que alguien se marcha de nuestras vidas porque su minuto de fama en la existencia propia ha caducado. Los seres humanos debemos aprender a dejar ir aquello que no quiere permanecer al lado de nosotros. Más allá de la vida es el nombre del que goza una película. No sé si es la mejor producción cinematográfica; sin embargo, sí estoy segura de que cada plano habla por sí solo, se transmite un mensaje limpio y claro. El filme relata la muerte a partir de tres historias paralelas protagonizadas por tres seres que han tenido, de maneras diferentes, un contacto con “el otro mundo”. En esta obra de arte se aprecia la tristeza de un niño (quien me roba el corazón), que sufre la partida de su hermano, y quien debe enfrentarse a la vida con ahínco y coraje pese a su corta edad. Dejando como evidencia que no importa el tiempo, los años ni las circunstancias, en cualquier segundo hay que tomar decisiones que cambian totalmente el rumbo de la narrativa diaria. Por eso, hoy sé que habrá gente que saldrá del círculo sin pedírselo siquiera, y si bien hay que hacerse fuerte y entender que cuando la gente nos quiera dejar debemos dejarla ir. ¿Para qué intentar convencer a los demás de quedarse con nosotros? .

