DE LIBROS Y LIBRERÍAS
Monumentos Coloniales, de María Ugarte
“Por la concisión de su estilo, la elegancia de su prosa y por el anhelo de ilustración que encierra cada una de sus narraciones, la autora nos da una visión realista y apasionante de este manojo de joyas de la arquitectua religiosa, civil y militar de la España colonizadora” (Eudoro Sánchez y Sánchez, en las palabras preliminares del libro). “Doña María Ugarte juega un papel de compromiso intelectual, casi un apostolado. Su sistemática presencia de los sábados en el periódico El Caribe, todos los meses, todos los años, se constituye en un generador de una fuerza gravitante. Hace tantos años que comulgamos juntos, acuciante realidad, que parece que no es válido el trabajo del restaurador hasta tanto no ha sido recogido por la página del suplemento sabatino que ella dirige. ¡Qué gran servicio han prestado ella y su periódico! “Este libro recoge, pues, como en una gran memoria una parte de su labor y de la nuestra. Por eso lo que aquí se proyecta es el relato recogido in situ, de la boca y a la vista de cada uno de los protagonistas. Pero al mismo tiempo, la narración de María Ugarte está enriquecida por la investigación de la Ugarte historiógrafa. ¡Cuántas veces el dato preciso, en el momento oportuno, sirvió para orientar la intervención o para evitar o para corregir el error! (arquitecto Eugenio Pérez Montás, en el prólogo del texto). A doña María Ugarte la conocí una mañana, hace tantos años en el Museo de Las Casas Reales. Me encantó conversar con ella, escucharla, sin prisa, con mucha admiración y aprecio por todo lo que me explicaba en ese momento y cuando mi hija Marjorie preparaba su tesis de grado, la visitó y la periodista y escritora la recibió con gentileza y le proporcionó toda la información que la futura arquitecta necesitaba en ese momento para enriquecer más su trabajo de graduación. A ella también Marjorie le dedicó la tesis. Todo ese valioso trabajo que realizaba, toda la disciplina que la caracterizaba y su indiscutible don de gente y de servicio, le permitió vivir casi cien años. Dios la bendiga por siempre, Doña María Ugarte, y que Él con su infinita misericordia y bondad le dé la fortaleza a su hija y demás familiares. (Este libro forma parte de la colección que adquiríamos como miembros del círculo de lectores ex-libris del voluntariado del Museo de las Casas Reales).

