Dientes y enfermedades de transmisión sexual

Enfermedades de transmisión sexual como la sífilis presentan en una de sus etapas úlceras en la boca; puede producir agrandamiento de las encías e incluso puede llegar a la perforación del hueso maxilar. También el sida presenta problemas periodontales, “una alteración en las encías que es una gingivitis lineal, una zona rojiza que bordea al diente”, dice el odontólogo Edgar Andújar Záiter, o el sarcoma de Caposi, el linfoma de Hawkings y licoplasia vellosa, una lesión blanquecina en la lengua. Muchas patologías sistémicas dan manifestaciones orales, por eso el odontólogo debe estar preparado para detectarlas y referirlas al internista. Este último, según el internista José Gabriel González, debe estar preparado para incluir la cavidad bucal como área importante para realizar el diagnóstico de alguna enfermedad mayor. En la consulta con el dentista, sin importar que sea general o especialista, “se debe hacer primero examen de los tejidos blandos, no concentrarse de inicio en el tejido dental”, aconseja Andújar Záiter. Prevención González recomienda antes que nada cepillarse de manera adecuada e ir al dentista dos veces al año “aunque no se sienta nada”. Pacientes con otros factores de riesgo como el tabaco, obesidad, colesterol alto o diabetes, necesitan mayor atención a sus dientes. Una dieta sana es también factor primordial para tener unos dientes y una boca envidiables. Además del correcto cepillado cuatro veces al día y la visita periódica al odontólogo para tratamiento y prevención, Andújar Záiter asegura que hay que cuidarse de la silenciosa enfermedad periodontal, “que no solo puede causar enfermedades más serias, sino que es la causa principal de la pérdida de dientes”, dice. El primer síntoma de cuidado: sangrado durante el cepillado. El especialista advierte que el paciente se acostumbra y considera este sangrado normal -pero no lo es- y mientras no acuda al dentista, la patología va a cursar hasta que, si se limita a la parte dental, haya pérdida de los dientes por haber debilitamiento del hueso. Pero lo más importante de todo es un consejo a los odontólogos: “Deben tener la preparación de ver al paciente no como unos dientes, sino como un ser humano con un cuerpo y un contexto. Se debe ver la parte humana primero”.

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