CRECIMIENTO

Estimulación temprana promueve un desarrollo pleno entre los niños

ES GRANDE LA IMPORTANCIA QUE REVISTE LA COMPAÑÍA DE LOS PADRES EN CADA PASO DEL PROCESO DE DESARROLLO DE SUS PEQUEÑOS

Un infante feliz es aquel que goza de buena salud y que se desarrolla plenamente. Para esos fines la estimulación temprana es la clave. Se trata de un grupo de técnicas para el desarrollo de las capacidades de los niños en la primera infancia que se implementan para corregir trastornos reales o potenciales en su desarrollo, o para estimular capacidades compensadoras. Estos programas se desarrollan teniendo en cuenta tanto al individuo como a la familia y el entorno. Es grande la importancia que reviste la compañía de los padres en cada paso del proceso de desarrollo de sus pequeños. Así lo afirma la psicóloga Karool Estévez, del Club Pequeñín, un nuevo centro especializado en la estimulación de niños de 0 a 4 años de edad. “Con los padres trabajamos talleres de estimulación para que puedan continuar la labor del centro en casa”, comenta. Además de los infantes, se dedican esfuerzos a trabajar la estimulación prenatal con mujeres embarazadas para promover el desarrollo de los bebés desde el vientre. Estévez comenta que consiste en “enseñarle a la mamá a relacionarse con el bebé desde la barriga, incluyendo al padre, enseñarle como controlar sus sentimientos porque las hormonas influyen en el embarazo”. PrenatalDesde los cuatros meses de gestación, los bebés escuchan todo lo que está en el mundo exterior. Prepararlos desde que están ahí dentro para el mundo en que van a vivir les llenará de riquezas para enfrentar las barreras que le ofrece la vida. “Un ejercicio muy sencillo y que ayudará en el futuro al niño es que la embarazada se meza en una mecedora, esto estimula el desarrollo del oído medio donde está el equilibrio”, dice la psicóloga. Cuando un niño es mecido mientras se gesta, aprende a buscar equilibrio y luego, cuando está en el proceso de gatear o caminar, no se balancea ni anda inseguro, sino que sus pasos son más firmes. Adicional a esto, una mujer embarazada que recibe masajes de su pareja o de sí misma, estimula al bebé y este aprende a sentirse atendido y querido. Vincular al padre en estos ejercicios es vital: “La mujer lleva al niño nueve meses en la barriga, pero con los padres la relación es tangible cuando nace, así que debe empezar a cultivarse antes”, aconseja Estévez. Los niñosCon los niños más pequeños, esos que están por comenzar a caminar, “se debe usar el cigu¨enal o cabestro, que es ponerlos sobre un paño para ayudarles a estabilizarse porque ellos solo ven sus manos y todo lo satisfacen por la boca, están en una etapa oral”. La técnica la ofrece la psicóloga Karool Estévez, y añade que es importante ir enseñando al pequeñito o pequeñita todo su cuerpo, pasándole texturas para que sienta las diferencias. Los niños en momento de gateo reciben ejercicios como si fuera en un gimnasio, pero de toda el área sensorial: se busca que mire, que siga las cosas, que escuche, “y estimulamos a los padres para que le hablen a menos de 30 centímetros para que pueda verlo porque aún están en desarrollo”, indica la experta. (+)UN LUGAR DONDE HALLAR RESPUESTASEl Club Pequeñín surge como respuesta a las interrogantes de los padres que desean un desarrollo integral para sus niños. Las instalaciones cuentan con un espacio donde se fomenta no sólo la estimulación de los niños, sino también la de mujeres embarazadas. Hay además espacio para la lactancia y otro para cambiar pañales, producto que se regala en el centro. Cuentan con un personal capacitado, entre el cual se destacan dos psicólogas y Denise Reyes Dickson, pediatra con especialidad en perinatología con más de 15 años de experiencia. En el centro se trabaja con padres e hijos en todas las esferas, pues todos somos individuos psico-bio-sociales. Se trabajan las áreas social, sensorial, cognitiva, motriz y afectiva del bebé con sus padres y otros niños.

Tags relacionados