DANZA

El baile y los ejercicios se unen para quemar calorías

ESTA FUSIÓN ACTÚA SOBRE ÁREAS ESPECÍFICAS DEL CUERPO QUE DEBEN TONIFICARSE

Fusionar ejercicios cardiovasculares con ritmos musicales se ha convertido en una práctica que además de divertida resulta saludable y beneficiosa para la salud. Esta tendencia fue vista por primera vez en el país durante la celebración de los XII Juegos Centroamericanos en 1974, donde, según nos explica Miriam Bello, bailarina y profesora de danza, los gimnastas tuvieron la necesidad de recurrir a la instrucción de bailarines profesionales con el fin de mezclar movimientos coreográficos característicos de la danza, que le permitieran tener agilidad en sus movimientos y hacer las conexiones rutinarias que éstos presentarían durante sus participaciones en el escenario. En la actualidad, esta práctica se ha convertido en la protagonista para la reducción de calorías en los gimnasios alrededor del mundo, desplazando las clásicas y aburridas rutinas de aeróbicos por una hora de pasos coreográficos acompañados de los ritmos del reggaeton, la cumbia, la salsa, el merengue, el flamenco, el calypso, el belly dance, la samba y hasta de yoga, que además de reducir medidas, tonificar los músculos y mejorar el estado físico, elimina el estrés y eleva la autoestima de quienes la practican. A quienes se dirigeSaid Polo, instructor de baile cardiovascular, indica que “los ejercicios que surgen durante cada sección se realizan con movimientos de bajo impacto permitiendo que todos los pasos usen el peso y la resistencia del mismo cuerpo, de forma que cada persona trabaje según su resistencia física”. Esto permite que los ejercicios se dirijan a cualquier público que quiera participar de las rutinas que se desarrollen durante las clases. Rosene Jerez Rincón, bailarina profesional e instructora de este tipo de rutinas en el gimnasio Body Shop Atlethic Club nos cuenta: “En estas clases trato de mezclar todo, pues en las mismas mis alumnos tienen edades que van desde los 13 hasta los 60 años”. Sus beneficiosSegún Polo, cada ritmo actúa sobre áreas específicas del cuerpo, incluyendo aquellas a las que otros ejercicios no llegan, obteniendo mayores beneficios, y lo mejor, en menos tiempo. Quienes toman la decisión de ejercitarse mientras bailan se convierten en adictos a este tipo de rutina, durante la cual se libera una hormona llamada endorfina, conocida como “la hormona de la felicidad”, que funciona como neurotransmisor de sensaciones que combaten el malestar físico y espiritual, disminuyendo dolores musculares y afirmando y tonificando áreas como los glúteos, el abdomen y los brazos. Así mismo, ayuda a reducir el estrés, al despejar la mente de los problemas diarios; evita contracturas corporales, al relajar y utilizar continuamente el organismo; mejorar la circulación y la reducción de grasas acumuladas en zonas específicas y desarrollar la flexibilidad, elongación y movilidad articular del cuerpo. En el aspecto psicológico, ayuda a disminuir la timidez, al conocer el cuerpo; reduce la ansiedad y la depresión, al liberar grandes cantidades de adrenalina; y también agiliza la mente, al tener que recordar las combinaciones coreográficas. Otra ventaja es que, a pesar que en nuestro país algunos gimnasios incluyen en sus clases este tipo de servicios, podemos de manera personal, desde el hogar, crear nuestras propias rutinas simplemente bailando.

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