RELIGIÓN Y APRENDIZAJE

Educación para la eternidad

LA ENSEÑANZA CRISTIANA PROCURA ENRIQUECER LA FORMACIÓN SEGÚN LA BIBLIA

Rosario dice estar “agradecida y feliz” de que sus tres hijos, hoy profesionales exitosos y seres humanos de bien, hayan estudiado en un colegio cristiano. En su opinión, su formación primaria y secundaria en los valores de la iglesia los ha convertido en quienes son hoy: personas comprometidas con el desarrollo de su país, profesionales bien preparados y con valores sólidos cimentados en las Escrituras. El pastor Lester Flaquer, director para el Caribe hispanoparlante de la Asociación de Colegios Cristianos, corrobora el parecer de Rosario. A su entender, la educación cristiana es la mejor alternativa de formación en un mundo y en una época que cada vez prioriza más los intereses personales sobre los colectivos, y promueve antivalores como parte de la cultura de los pueblos. “Cuando hablamos de educación cristiana nos referimos a que en todo el proceso de enseñanza tratamos de hacer entender la conexión entre lo creado y el creador”, explica Flaquer. Detalla que este enfoque en la enseñanza no busca en lo absoluto excluir los contenidos de la educación secular, sino enriquecerlos de acuerdo con lo que establece la Biblia. “Las Escrituras están llena de referencias a que Dios hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, dice. “Con la educación cristiana queremos evitar que se cambie la verdad de Dios y se empiece a adorar lo creado en lugar de al creador”, agrega el pastor. FuturoPara ayudar a que los hombres y mujeres del futuro dejen de enfocarse en lo creado y comiencen a descubrir en cada cosa al creador, la educación cristiana trata de llevar al estudiante la conexión que hay entre todas las materias que se ven en la enseñanza: matemática, historia, geografía, lengua... y el creador. Esto, por supuesto, de la mano de docentes preparados y que vivan el amor a Dios en sus propias vidas, pues nadie da lo que no tiene. Más allá del currículum comúnSegún Lester Flaquer, cuando una escuela regular enseña el currículum tradicional “se queda en lo que se puede ver con los ojos, pero no habla de su esencia o su propósito”. La apreciación del pastor es que las personas son capaces de discernir verdades a través del conocimiento, “pero esas verdades se quedan incompletas porque no tienen el componente que lleva a Dios”. Una formación que trasciendeLa educación cristiana busca “sumergir al hombre en la verdadera realidad, porque vivimos una realidad a medias que parece solamente física, pero es física y espiritual, como nosotros mismos, que somos carne y espíritu”, según explica Lester Flaquer, director para el Caribe de la Asociación de Colegios Cristianos. Limitar la enseñanza al plano material es un error, es, según Flaquer, ver la realidad distorsionada porque “toda verdad es verdad de Dios y aunque no negamos que el hombre tenga capacidad para descubrir y hacer cosas, sabemos que cualquier cosa buena y funcional creada viene de un don otorgado por Dios”. El pastor destaca que poner al creador en cada contenido impartido a los estudiantes garantiza la formación de su pensamiento crítico y en valores. Contenidos“Esta educación armoniza con lo que indica el currículum estatal porque no estamos excluyendo nada de lo secular, sino reclamando lo secular para Dios”, explica Flaquer. Así, en cada materia se incluye el aspecto espiritual y las referencias al Creador y a la palabra de Dios, la Biblia. En el caso de la historia, “no nos quedamos en los actores, sino que vamos al escritor de la historia que es Dios y hacemos ver a los estudiantes cómo Dios cumple su propósito en el desarrollo de la historia”. En torno a las ciencias, eterno punto de contradicción entre la educación laica y la cristiana, Flaquer refiere que se le otorga al estudiante toda la información para que pueda discriminar. En aspectos espinosos como la evolución, “creemos que es un invento humano, pero le enseñamos al estudiante las distintas teorías porque van a ser examinados sobre ese contenido”, dice el pastor. La teoría que se enseña como modelo es la creacionista. Otras materias como las Matemáticas o la lengua española también se relacionan en el aula con la fe y con Dios, creador del universo. MaestrosJesús dice en el libro de Lucas que el discípulo no es mayor que su maestro, sino que cuando esté perfeccionado será como su maestro. Lo principal para un profesor en la enseñanza cristiana es que sienta en su vida la presencia de Dios para que pueda transmitirla al infante en cada contenido. Debe además tener pasión para transmitir sus saberes y ser un modelo digno de imitar para los alumnos. Los profesores tienen el reto de preparar al estudiantado para que pueda ser crítico. “Que los alumnos sean capaces de tomar lo que está a su alrededor y poder llevarlo al filtro de la palabra de Dios”, dice Flaquer. Destaca que no hay que olvidar que los individuos que salen de una escuela cristiana van a vivir en el mismo mundo que todos, por lo que deben tener la competencia suficiente para llegar a cualquier contexto en su vida futura y poder cuestionar todo desde el punto de vista de las Escrituras. La Biblia, más que el libro de texto principal, es el lente a través del cual la educación cristiana lo ve todo. “Las Escrituras nos dan nuestra cosmovisión, la manera en que interpretamos todas las cosas”, afirma Flaquer. Añade que las metodologías de enseñanza no cambian y que los valores que enseña la Biblia forman una parte vital de las clases, para que los alumnos sepan cómo aplicarlos luego en la vida. Egresados que son mejores ciudadanosLa educación cristiana inicia en el hogar, la iglesia ayuda y la escuela refuerza el trabajo. Al final del nivel inicial, primario y secundario, el alumno egresado estará formado críticamente, pero “no para buscar su propio beneficio en todo lo que haga, sino para buscar cómo conecta su realidad con la realidad de Dios, y esto a su vez con su vida futura, la vida eterna”, dice Flaquer.Lester agrega que el egresado de una escuela cristiana debe amar el conocimiento porque está llamado por Dios a desarrollar todas sus capacidades, pero no para su propio beneficio, sino para bien del reino. “Dios ha dado a los hombres dones y talentos no para su uso, sino para el de los demás. En ese sentido los egresados cristianos son mejores ciudadanos porque se les educa para pensar en el beneficio común”.Una convención para buscar lo inmensurableDurante los días 24 y 25 de junio, en el recinto del colegio Cristiano Logos, se estará celebrando la Décima Convención Nacional de Educadores y Administradores Cristianos, bajo el título “Más allá en la educación, buscando lo inmensurable en la excelencia”.Es un evento de la Asociación Internacional de Colegios Cristianos (ACSI) y tendrá como charlista central a Randall Ross, director de ACSI en Ohio. Esta asociación con sede en Colorado, es una organización sin fines de lucro que agrupa a los colegios cristianos en el mundo, y tiene una facción latinoamericana y caribeña, esta última con sede en el país. Ya son 50 los colegios dominicanos que son miembros de la ACSI, entidad que promueve una visión integral de la educación cristiana.Durante la convención habrá dos plenarias, donde todos los participantes estarán juntos hablando sobre una enseñanza que trasciende. Adicionalmente habrá siete talleres que pueden ser seleccionados, cada uno con una duración de cinco horas. Destacan los de Evaluación Educativa Auténtica; Evaluación de Personal; Supervisión Escolar; la Inteligencia y la Mano, y El Poder de las Expectativas en los Adolescentes.

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