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La Vida jueves, 12 de febrero de 2009

Ecológia

Riqueza en la humedad

  • Riqueza en la humedad
    En el Parque Nacional Humedales del Ozama será creada toda la infraestructura necesaria para incentivar el ecoturismo.
Li Misol y Adriana Peguero
SANTO DOMINGO.- El pasado dos de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales, esos espacios naturales de poderosa riqueza ecológica y que ofrecen al hombre un sinnúmero de funciones, bienes y servicios por la alta interacción entre sus componentes físicos, químicos y biológicos. Resulta lamentable que muchos estén desapareciendo por la desecación y urbanización.

La mejor definición de Humedales la proporciona la Convención sobre Humedales de Ramsar, Irán, tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos.

La convención ha definido humedal como “extensiones de marismas, pantanos, tuberas, o superficies cubiertas de aguas, sean estas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”.

Importancia
En conmemoración del Día de los Humedales, el Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal (Cedaf) organizó la conferencia “Introducción a la importancia de los humedales”, dictada por Waldo Pardilla, coordinador de Recursos Naturales de esa entidad. En la disertación, Pardilla se refirió a la variedad de funciones que aportan estos espacios húmedos al Medio Ambiente.

“El humedal es un lugar de recarga y descarga de acuíferos, controla el flujo, retiene sedimentos y tóxicos, pero también nutrientes, estabiliza la línea costera, protege de tormentas, facilita el transporte acuático, es soporte de cadenas tróficas y es hábitat para la vida silvestre y la recreación activa”, expuso Pardilla.

Agregó que a través de esos espacios el hombre puede acceder a los recursos de la vida silvestre, beneficiarse de la pesquería y de los recursos forrajeros y agrícolas. A la vez obtiene fuentes de agua y recursos forestales. Esto sin contar la ventaja de poder disfrutar y conservar la diversidad biológica de esas zonas y su importancia cultural e histórica.

Problema
A pesar de estos beneficios, es un problema que los humedales no sean considerados como ecosistemas favorables para el asentamiento humano, frente a otros espacio más “domables”. Esto ha hecho que los servicios que estos espacios prestan al hombre pasen de cierta forma desapercibidos, pues no todos los procesos vitales que se dan en ellos resultan visibles.

En su conferencia Pardilla aprovechó para mostrar a los asistentes un ejemplo: el caso de la Laguna Don Gregorio, ubicada en el poblado del mismo nombre que se ubica en Nizao, Peravia. En la laguna los estudiosos definieron a su llegada diversos problemas. Conflicto en el uso de la tierra, contaminación por agroquímicos, pérdida de biodiversidad, pérdida del ecosistema y drenaje fueron los problemas que saltaron a la vista al definir el problema, por eso se inició un estudio que ayudaría a caracterizar el ecosistema, entender mejor las relaciones entre sus componentes y establecer un plan de manejo y rehabilitación.  

HUMEDALES DEL OZAMA, EL PARQUE NACIONAL

Esta reserva natural está conformada por tres lagunas: la Laguna Manatí, Laguna Flamento y Laguna enea, a través de las cuales se pueden hacer recorridos en botes que proporcionan los mismos habitantes del municipio La Victoria.

Estas lagunas sirven de hábitat y refugio a varias aves endémicas y migratorias, como son patos, yaguazas, zaramagullón, garzas y carraos, pero son ellas las que alimentan la cuenca baja a río Ozama, y abastecen del preciado líquido a las comunidades adyecentes, quienes además le sacan provecho con la pesca.

El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jaime David Fernández Mirabal, informó que en este Parque Nacional será creada toda la infraestructura necesaria para incentivar el ecoturismo en la zona.

Señaló que estos humedales son de gran importancia estratégica dentro del cinturón verde de la ciudad de Santo Domingo, porque garantizan la estabilidad ecológica y climática de la capital dominicana.

El parque está ubicado a 10 kilómetros de La Victoria, en el noreste de la comunidad, próximo a los parajes Reventón y La Ceiba y es el segundo sistema de humedal más grande e importante del país, después del Bajo Yuna.

Tiene 47 kilómetros cuadrados y ofrece al visitante un impresionante paisaje natural compuesto por aves, plantas, peces, y otras especie de animales que parecen saludar al huéspedes con su canto.

Desde el Distrito Nacional el turista se toma aproximadamente 45 minutos para entrar en pleno contacto con la naturaleza y una vez allá, la impresión que da al turista es que se ha llegado a una jungla apartada de Santo Domingo.

Y es que allí se escucha a centímetros de distancia el canto de las ranas, de las cigarras, las rolas, sumado al encantador vuelo de las mariposas, que hacen olvidar el bullicio que dejan los vehículos de motor, las plantas eléctricas, los colmadones y talleres concentrados en el Gran Santo Domingo.