RECUPERACIÓN

Valle Nuevo, perenne invierno que reina al centro del Caribe

EL PARQUE NACIONAL JUAN B. PÉREZ RANCIER PUEDE REGISTRAR TEMPERATURAS BAJO CERO

Li Misol

SANTO DOMINGO.- La temperatura se va tornando cada vez más sofocante mientras el verano avanza a pasos agigantados para adueñarse del espacio. El taponamiento del tráfico insiste en ser una experiencia infernal que se conjuga con el polvo, el humo y el bullicio para sumergirnos en una verdadera experiencia urbana de sofocación y estrés.

En esos momento desesperados en que regresa a casa de un ajetreado día en la oficina; en medio de esa interminable fila de vehículos que contaminan el aire; cuando deba aflojarse el cuello de la camisa o subirse las mangas de la blusa para paliar el sudor que desciende por el inclemente sol, imagínese que está dando un paseo por Valle Nuevo.

Valle Nuevo es el nombre que dan los lugareños a lo que la Secretaría de Estado de Medio ambiente ha convenido llamar Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier, pero más allá de los tecnicismos, esa extensión de naturaleza virgen ubicada a 33 kilómetros de la ciudad de Constanza, en La Vega, son, sencillamente el escape perfecto.

Se trata de una meseta elevada 2,200 metros sobre el nivel del mar, altitud desde la cual no sólo se avistan los paisajes más increíbles cuando cae el sol y la neblina se encarga de acunar las montañas, también es posible disfrutar de temperaturas que no superan los 12 a 15 grados todo el año, por lo cual hay que llevar abrigo. Los últimos meses, en cambio, hay que prender la chimenea o encender la fogata: las temperaturas bajan de cero. La vegetación y la fauna son únicas, debido al clima templado predominante en la región que se ubica en la cordillera Central. La flora es tan parecida a la de los Alpes que los científicos han iniciado investigaciones al respecto, pero usted podrá descubrir con sus propios ojos si se atreve a practicar el ecoturismo en Valle Nuevo.

Paseos y caminatas serán un remanso para el que decida visitar la zona aunque sea por el fin de semana, eso sí, la carretera que recorre Valle Nuevo está en pésimas condiciones. No llegará en un vehículo que no sea cuatro por cuatro, pero si se decide a aventurarse prepárese para silencio total, aire impoluto y vistas dignas del mejor lienzo.

El Salto Aguas Blancas
Es imposible hablar de Valle Nuevo sin dedicar unas líneas a uno de los saltos más hermosos de toda la isla: El salto de Aguas Blancas, que se encuentra en sus predios. La carretera de acceso, que inicia después de pasar el poblado El Convento y antes de doblar hacia la carretera que conduce a Valle Nuevo, no se encuentra pavimentada.

Según explica Juan Marún Tactuck, director regional de la Secretaría de Turismo en Constanza, el camino ha mejorado mucho luego que la Secretaría de Turismo invirtiera  millón y medio de pesos reparándolo en tres oportunidades, pero todavía falta pavimentarlo. Lo que resulta complicado son los precipicios combinados con la estrechez del camino.

Sin embargo el tortuoso ascenso al salto queda opacado por su majestuosidad. Cuenta con dos cascadas que rompen para besar el río Aguas Blancas. Sus 83 metros de altura demuestran la genialidad de la madre naturaleza y la temperatura gélida de sus aguas no es para nadadores cobardes.

A principios de este año la Secretaría de Turismo construyó, con una inversión superior a los tres millones de pesos, una glorieta-mirador para admirar mejor el milagro natural y un sistema de escaleras para facilitar el acceso al río. Sin embargo, “el salto permanece abierto sin vigilancia, no hay control ninguno, por eso no tenemos estadísticas de las visitas que se producen”, dice Tactuck.

Asegura, en cambio, que sí se sabe que las visitas son cuantiosas y frecuentes, y que se mantiene estricto control de limpieza en la zona, incluso “tenemos dos personas los fines de semana para atender a los que suben”.

Actualmente Turismo trabaja en un protocolo junto a la Secretaría de Medio Ambiente y organizaciones empresariales de Constanza para crear una institución que maneje la zona, porque “sentimos que de alguna forma se está desaprovechando”, comenta Tactuck.

ALOJAMIENTO
En Valle Nuevo hay alojamiento disponible y que contribuye con el respeto ecológico exigido, pero brindando todas las comodidades al visitante que desea pasar unos días de sano y tranquilo esparcimiento.

Se trata de Villa Pajón, un complejo de siete cabañas de montaña, con capacidad desde 3 y hasta 9 personas. Están amuebladas al estilo campestre y equipadas con todos los utensilios necesarios. Cada una tiene su propia chimenea, cocina, sala/comedor y BBQ en la terraza desde donde se puede contemplar el pico Duarte y la Pelona. Como se carece de electricidad, las cabañas tienen calentador de aqua, lámparas y estufa de gas.

El entorno es paradisíaco. El paisaje de los pinares y las montañas contrasta con el colorido de las flores que crecen abundantemente en los alrededores del complejo. En Villa Pajón es posible hacer recorridos a pie o a caballo, hacer agroturismo, visitar el Salto Aguas Blancas, visitar Las Pirámides y Alto Bandera. Además en los caminos, si es temporada, el visitante encontrará moras silvestres. Más información: www.villapajon.com.

LA CARRETERA
Toda la carretera hacia Valle Nuevo es un verdadero caos, prácticamente intransitable para vehículos regulares. Sin embargo Tactuck refiere que eso cambiará. “Ya está previsto que se retomen las labores de reparación del corredor ecológico la carretera que viene desde San José de las Matas, pasa por Jánico por toda la serranía, Jarabacoa- El Río, El Río-San José de Ocoa”. El proyecto es una iniciativa de la Secretaría de Turismo y aunque Tactuck desconoce cuál será la inversión total, sí sabe que “lo llevarán a cabo varias compañías contratistas”.