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Benedicto XVI denuncia la "emergencia educativa" que sufre la sociedad

CIUDAD DEL VATICANO.- Benedicto XVI denunció hoy la "emergencia educativa" que afecta a la sociedad, reiteró los "ataques" contra la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer y aseguró que el aumento del precio de la vivienda y el paro dificultan las condiciones de vida de muchas personas. El Pontífice hizo estas manifestaciones en el discurso que pronunció ante el Alcalde de Roma, el presidente de la Junta regional del Lazio y el presidente de la Provincia de Roma, Walter Veltroni, Pietro Marrazzo y Enrico Gasbarra, respectivamente, a los que recibió en el Vaticano para el tradicional intercambio de felicitaciones de año nuevo. Tras resaltar su amor por Roma, el Papa subrayó la importancia que tiene la educación y la formación de las personas para el desarrollo de la sociedad. "Pero si miramos a nuestro alrededor vemos que nos encontramos ante una gran emergencia educativa. Cada vez parece más difícil proponer a las nuevas generaciones sólidas certezas y criterios para construir sus vidas. Lo saben bien los padres y enseñantes, tentados muchas veces en abdicar de sus competencias educativas", afirmó el Obispo de Roma. Benedicto XVI agregó que la culpa la tiene el relativismo y el nihilismo imperante en la sociedad actual, "que hace que incluso los mismos padres y profesores no encuentren puntos seguros de referencia que les puedan guiar en la misión de educadores". El Papa Ratzinger subrayó que está en juego, con la formación de las personas, las bases de la convivencia y el futuro de la sociedad. Benedicto XVI exigió una vez más "respeto y apoyo" para la "familia natural, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer", de la que dijo constituye el "lugar primario de humanización de la persona y de la sociedad, la cuna de la vida y del amor". "Por desgracia, cada día vemos como son insistentes y amenazadores los ataques e incomprensiones contra esta fundamental realidad humana y social", denunció el Papa, que pidió a las administraciones públicas que "no secunden" esos ataques y que más al contrario ofrezcan a las familias "una ayuda convencida y concretas, sabedores de que trabajan por el bien común". En su repaso a la sociedad, el Papa también destacó el tema de la pobreza, que dijo aumenta en las grandes periferias urbanas y en otros sectores de la sociedad "que hasta ahora parecían estar a salvo". A este respecto, el Pontífice dijo que el aumento del coste de la vida, "en particular del precio de la vivienda", las persistentes bolsas de desempleo y los salarios y pensiones "muchas veces inadecuados", hacen cada vez más difícil las condiciones de vida de muchas personas y familias. Benedicto XVI pidió a las autoridades que garanticen a los inmigrantes "un mínimo indispensable" para una vida honesta y digna.

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