LIBERTAD
El encanto de vestir chicos
LA ROPA DE PÁRVULOS Y BEBÉS DEBE SER SIEMPRE CÓMODAY MUY PRÁCTICA, TANTO PARA ELLOS COMO PARA SUS PADRES
SANTO DOMINGO.- Nacen tan frágiles como una copa de fino cristal. Su día transcurre entre una cuna y las manos amorosas que les prodigan cuidados constantes. A medida que pasan los meses, empiezan a incorporarse y a explorar el mundo que los rodea. Primero se arrastran y gatean, luego se ponen de pie y caminan, finalmente corren, saltan y juegan hasta que el sueño y el cansancio logran vencerlos. Los pequeños de la familia crecen apresuradamente y se mueven sin parar, derrochando energía y esparciendo ternura a su paso. Por eso, su ropa debe ser siempre adecuada: cómoda para que se muevan libremente y práctica a fin de que la tarea de vestirlos y desvestirlos, cambiar pañales o lavarlos se vuelva menos tediosa. En los primeros meses de vida se recomienda vestir al bebé con suave ropa de algodón, pues los tejidos sintéticos exponen a algunos nenes al riesgo de sufrir irritaciones. “Hay muchos niños alérgicos”, afirma Alfonsina Pérez, de la tienda Bebeshitos, quien sugiere ropa con broches en las piernas para facilitar los cambios de pañal. Aunque la ropa debe ser suficientemente holgada para que no impida el libre movimiento del bebé, ni lo apriete o incomode, tampoco caiga en el extremo de vestirlo con tallas muy grandes para su edad; al gatear, incorporarse o caminar, el chiquito podría tropezar. Las firmas de ropa infantil cuentan con una amplia gama de tallas y especificaciones sobre la edad para la cual confeccionan cada pieza. La elecciónNo compre montañas de ropa para una sola etapa de la vida del bebé, menos si es un vestuario costoso; el acelerado crecimiento de su vástago hará que la inversión se escurra como agua entre los dedos. Cuando su hijo ya camine, corra y juegue, sí debería invertir en prendas de marcas que aseguren durabilidad. “Ya hay que comprar ropa resistente, ‘a prueba de niños’, como digo yo”, comenta Alfonsina Pérez. Aparecen los jeans, cortos (para mayor frescura) o largos (para reducir la aparición de raspones) y, si bien en ocasiones especiales las niñitas lucen delicados vestidos, los pantalones siguen siendo más convenientes para su día a día. Comodidad: el gran objetivo al elegir la ropa de los pequeñosLa visita a una tienda de ropa para niños despierta toda la ternura que es capaz de sentir una madre, ser débil frente a todo cuanto recuerde la inocencia infantil. Bajo ese aluvión emocional es fácil dejarse llevar y comprar ropa preciosa que no necesariamente sea la más cómoda y esto constituye un grave error. Para elegir la ropa de un niño hay que considerar diversos aspectos como la edad del menor, el clima, el uso que dará a la prenda, la gran actividad de un niño, la comodidad, la tela, la seguridad, lo práctico del lavado, entre otros factores. Alfonsina Pérez, de la tienda Bebeshitos, sugiere vestir al recién nacido con mono que incluya pie para las noches. Así no hay necesidad de arroparlo para que permanezca calientito y se evitan inconvenientes con las sábanas y frasadas. Ciertas piezas que se prenden como adornos pueden lucir muy bien a la vista, pero volverse peligrosas para los pequeños. Los menores se las llevan a la boca y se exponen a asfixiarse o, al menos, a pasar un gran susto. Debido a lo anterior, Pérez advierte sobre el uso de adornos inadecuados para el pelo. En lugar de bolas y ganchos pequeños de metal o plástico, prefiera accesorios elaborados en tela, como cintas, bandas y ligas. Cuando el frío ataca, la mayoría de las madres optan por poner gorrito y medias a sus hijos, pero estas prendas se quitan con facilidad, así que otras mujeres prefieren abrigos con capucha y monos con pie.

